JUGABILIDAD - Sonic y Los Anillos Secretos -
El punto favorito en muchos videojuegos (al fin y al cabo así debe ser), en especial cuando se lucen en este apartado. Evidentemente si algo quedó bien en este título ha sido la jugabilidad.
Básicamente
tenemos dos modos jugables, uno que es la historia en sí y otro que es una interesante colección de minijuegos tipo Party que agradará sobremanera a los fanáticos del género que buscan un buen pretexto APRA jugar en compañía de varios colegas aprovechando las bondades del Wiimando (aunque también estos juegos podrán ser disfrutados en modo individual).
La misión a lo largo de la historia es clara y no necesita de mayores explicaciones, un ser siniestro (aunque también muy gracioso) esta robando las páginas de un libro mágico en el país de los sueños, de modo que no hay de otra sino ir a por él a través de un centenar de caminos que nos llevarán a sortear todo tipo de pruebas y obstáculos.
Lo de centenar es literal pues ese será el número de desafíos que debemos superar a lo largo de los niveles, aunque hay que señalar que en varias ocasiones el camino se repite cambiando únicamente la prueba a realizar y en otros resultan muy parecidos sino que simplemente se añaden o quitan elementos.
De todos modos cada escenario es lo suficientemente adictivo para insistir hasta que superemos la prueba (además no habrá de otra si queremos progresar en la aventura); es ahí donde el Wiimando toma el protagonismo principal.
Lo primero a realizar es colocarlo de modo horizontal (puede sonar extraño y hasta tonto, pero este redactor no se dio cuenta al principio y sufrió tratando de ajustar el sensor hasta descubrir que el error estaba en la manera como tomaba el Wiimando)
Una vez con el mando así resulta clara la analogía con los mandos clásicos donde teníamos únicamente la cruceta y el par de botones; este estilo clásico evoca la nostalgia de inmediato.
No obstante
muy pronto descubriremos que la cruceta no es el eje determinante para avanzar sino que es el propio Wiimando el que debemos inclinar a un lado o a otro para desplazar a Sonic; es un manejo fascinante que engancha desde el primer momento.
Por su parte con el botón 2 saltaremos mientras que para aterrizar sobre un rival tendremos que inclinar el mando hacia delante, puede sonar complejo pero es absolutamente intuitivo y muy agradable.
Controlar a Sonic es bastante fácil aunque esto no quiere decir que el juego sea un paseo, todo lo contrario pues la cantidad de enemigos y obstáculos puestos en el camino nos harán sudar tinta, pero el reto será lo suficientemente adictivo como para que queramos adivinar la mejor estrategia para pasar cada fase.
Lo anterior puede sonar frustrante en especial para los jugadores hardcore pues una vez descubierto el modo de avanzar por la plataforma será difícil perder, claro que esta “linealidad” es a la postre un gesto casi característico en los juegos de plataformas.
De todos modos hay zonas que nos harán pensar en arrojar lejos al Wiimando (suerte que esta “atado” a la mano) ya que los enemigos son bastante complejos para eludir o para combatir, además la misma velocidad que llevamos nos dificulta en ocasiones el control.
Como una curiosidad,
este juego nos permite retroceder inclinando el control hacia atrás, es algo dispendioso y a decir verdad pocas veces se necesita, más resulta idea para tomar algunas bonificaciones especiales.
Aparte de avanzar, saltar y golpear nos encontraremos con otros elementos muy atractivos como unos jarrones voladores que debemos impulsar agitando rápidamente los mandos, algo tan divertido como suena.
Como un gesto diferencial tenemos a los anillos de poder, hay cuatro variantes que podemos escoger al iniciar cada nivel, además estos van evolucionando como si fuese un juego RPG y nos permitirán acceder a los niveles con nuevos poderes y posibilidades, aunque para ser honestos la aplicabilidad de este modo se ha quedado algo corta y habrán muchos niveles donde apenas notemos las diferencias entre llevar uno y otro, a lo mejor en una posible secuela este elemento se optimiza.
En cuanto a los minijuegos estos resultan muy parecidos a los vistos en el curioso Sonic Shuffle (un curioso party que saliera en Dreamcast pero que no obtuvo el éxito esperado pese a ser muy interesante); son cerca de cuarenta posibilidades distintas, aunque para tenerlos todos habrá que desbloquearlos en el modo aventura (especialmente para poder disfrutar los multijugador).
En total son cinco modos de minijuegos que a su vez incluyen otras variantes, tendremos garantizado bastante rato máxime cuando hayamos superado el modo historia que sin llegar a ser corto resulta tan adictivo que a lo mejor termina acabándose demasiado pronto.
DIVERSIÓN - Sonic y Los Anillos Secretos -
Tanto por el modo historia como por los minijuegos incluidos resulta lógico sostener que Sonic y los anillos secretos es un título bastante más largo que los comunes en su género, además la experiencia genera el suficiente enganche como para poner seriamente en riesgo la vida social de los jugadores.
Es increíble poder comprobar la enorme funcionabilidad que posee el Wiimando y es que si bien pareciera que su sensor esta en la parte superior, este mando reacciona tan bien a casi cualquier movimiento que las posibilidades casi parecen infinitas.
Sonic y los anillos secretos cuenta con el atractivo Wiimando y con la apuesta por retomar a la jugabilidad clásica como sus dos grandes bazas, estamos ante uno de los mejores juegos del erizo luego de un tiempo donde parecía que había perdido el rumbo.
El enganche que genera es innegable, es un título para pasárselo durante horas y horas pegado al Wiimando, aunque también resulta ideal para aquellos momentos en los que disponemos de tan solo unos minutos para disfrutar de la consola, al fin y al cabo si bien los niveles son muchos habrá algunos absurdamente cortos (aunque no por ello menos divertidos).
Como si el modo individual fuera poco tendremos a nuestra disposición una enorme colección de minijuegos, aunque en algunos de ellos el control no resulta todo lo intuitivo que se quisiera, pero ante el conjunto no queda otra sino sorprenderse gratamente de la manera como Sonic se ha acoplado de bien a la nueva propuesta de Nintendo.