INTRODUCCIÓN - Rayman: Raving Rabbids -
Desde que fuera creado en 1995 por Ubisoft, Rayman se ha convertido en uno de los estandartes de la compañía, así como de la industria del videojuego en general. Pasando por consolas tan míticas como Nintendo 64, PSOne o Saturn, ha protagonizado, fundamentalmente, juegos al más puro estilo plataformero. Tras más de 10 años desde su primera aparición, vuelve con un título diferente a lo que nos tenía acostumbrados, tanto a portátiles como consolas de la pasada y de la nueva generación.
Como uno de los juegos de lanzamiento para Wii, Rayman Raving Rabbids se perfilaba como una de las apuestas más prometedoras de Ubisoft para la nueva plataforma de Nintendo. Abanderado por la inclusión de un total de 75 minijuegos, prometía explotar a fondo las capacidades del Wii mando, haciendo de la jugabilidad el eje principal de este alocado título.
La historia se presenta como un simple pretexto para provocar la oleada de minijuegos que se avecina. Rayman se encuentra almorzando en el campo con sus inseparables compañeros, los Globox, cuando la tierra comienza a temblar. De ella emergen unos extraños conejos, que rápidamente se convertirán en los verdaderos protagonistas del juego. Se comunican por medio de desternillantes gritos y se comportan de manera anárquica, provocando un ambiente de descontrol que hará que disfrutemos con su compañía pese a ser los “malos” de la historia.
Y es que sus intenciones no son buenas en absoluto, ya que rápidamente capturarán a los Globox y encerrarán a Rayman en la celda de un coliseo que recordará a los grandes circos del Imperio Romano, donde lo utilizarán para diversión propia. ¿Cómo lo harán? Lo dicho, tocará superar las pruebas que se nos vayan proponiendo para poder progresar en la aventura y encontrar la manera de liberar a los Globox y escapar de este mundo de locos.
Por supuesto, aunque el planteamiento es prometedor (más aún si tenemos en cuenta las posibilidades del mando de Wii), deberemos comprobar si realmente de la talla, tanto técnica como jugablemente. Pasemos a analizarlo a fondo.