GRÁFICOS - Rayman: Raving Rabbids -
Rayman Raving Rabbids es uno de esos juegos en los que no se presta excesiva atención al apartado gráfico. Por ello, no deberíamos esperar encontrar trabajadas texturas, variados escenarios con alto nivel de detalle o una deslumbrante gama de efectos visuales.
Y, en efecto, el título que nos ocupa no es una excepción. En la línea de anteriores aventuras protagonizadas por este carismático personaje, nos encontraremos con un entorno de corte simplista y desenfadado. Lo que más nos llamará la atención al comenzar a jugar será el notable trabajo que se ha realizado en la creación de los disparatados conejos, que presentarán un nivel de animación realmente alto (más del que cabría desear en otros casos, como el del propio Rayman). Su diseño captará nuestra atención rápidamente, y actuará de gancho como uno de los mayores atractivos del título.
Por otra parte, se echa en falta una mayor pluralidad de escenarios, y es que comprobaremos cómo una y otra vez se repetirán entornos similares a lo largo de la partida (un pueblo desértico, unas playas, un bosque oscuro y unas minas coparán prácticamente el total de los mismos). Además, éstos no gozarán de un nivel de detalle excesivamente alto, en general, aunque bien es verdad que los minijuegos nos mantendrán suficientemente atentos a la acción como para que este factor no sea determinante.
En cuanto a efectos visuales, no es un juego en el que destaquen especialmente, pero cumple con buenos detalles como explosiones o derrumbamientos (sobre todo en los minijuegos FPS), pese a que algunos juegos serán simples hasta llegar a las dos dimensiones, centrados en la jugabilidad y sin proporcionar mayor espectáculo gráfico. Cabe mencionar que en los juegos de mayor acción no es difícil encontrarse con pequeños fallos como el “popping”, a los que no se les debe dar excesiva importancia.
En definitiva, cabe decir que Wii es capaz de ofrecer una mayor vistosidad que la que se puede apreciar en el nuevo título de Rayman, que no obstante crea una atmósfera bella y desenfadada que cumple con su cometido, sin ser deslumbrante.
SONIDO - Rayman: Raving Rabbids -
En la línea del apartado gráfico, el apartado sonoro pasará bastante desapercibido durante la mayoría de las pruebas, si exceptuamos las de baile. En éstas contaremos con un total de seis canciones que, pese a antojarse un tanto escasas, se adaptarán perfectamente al propósito de este tipo de minijuegos, dotándolos de ritmo desde la primera nota. En otras pruebas la música cumple con creces, creando un buen ambiente y sin sonar machaconas o repetitivas (pese a que sí que se repiten a menudo).
Por otra parte, los efectos sonoros redondearán la ambientación de los minijuegos, sin llegar a deslumbrar, con buenos sonidos para golpes, pasos, disparos y demás. Cabe destacar los logrados gritos de guerra que proferirán los conejos en todo tipo de situaciones, que dotarán a los mismos de mayor carisma, si cabe, y provocarán la carcajada de más de un jugador. Pese a todo, el título no cuenta con voces, aunque lo más seguro es que no se les eche en falta.
En términos generales, buena labor de Ubisoft en este apartado, sin sobresalir en exceso.