INTRODUCCIÓN - Trauma Center: New Blood -
La más que interesante adaptación del juego de la portátil pedía a gritos una secuela y esta no se ha hecho esperar para el beneplácito de los miles de usuarios que con el Wiimando y el Nunchuk lograrán cumplir la fantasía de convertirse en prestigiosos cirujanos (virtualmente, claro).
Una pareja de buenos cirujanos (y con personalidades bien distintas y definidas) serán los encargados de librar verdaderas “batallas” contra diversas enfermedades y accidentes que van desde la extirpación de balas hasta erradicar el nuevo virus de turno.
La primera entrega en Wii ofreció unas claves jugables muy atractivas y resultaba lógico que esto se mantuviera en la secuela, no obstante ahora veremos unos cambios con los que la jugabilidad ganará muchísimos enteros (aunque también su apremiante dificultad).
Para empezar ahora las operaciones podrán realizarse con un colega, un añadido que le supone gran emoción a las misiones pues no es lo mismo llevar a cabo la operación en solitario a ponerse de acuerdo con otro jugador sobre el procedimiento a realizar.
De otra parte las rutinas quirúrgicas han experimentado interesantes añadidos a modo de minijuegos que enriquecerán los tratamientos, ahora tendremos más y mejores variantes a la hora de resolver los inconvenientes de los pacientes.
Uno de los aspectos más interesantes en Trauma Center es que más allá de tratarse de un juego de “operaciones” hay una trama paralela que se va desarrollando alrededor de nuestros personajes y del “toque curativo”, un don que solo algunos cirujanos poseen y les permiten salvar vidas en las circunstancias más apremiantes posibles.
Claro que todo don acarrea consigo una tremenda responsabilidad que llevará a nuestros protagonistas a adictivas misiones a lo largo del mundo con tal de erradicar el nuevo virus que esta asolando a la humanidad.