GRÁFICOS - Samurai Warriors: Katana -
Posiblemente es el aspecto más discreto de todo el juego, es cierto que Wii técnicamente no puede llegar al nivel de detalle de las otras consolas de la actual generación, pero es que no hay derecho a que se vean errores que ya se condenaban en la generación anterior.
Lo primero que llega a perturbar es comprobar la poca gesticulación facial en los personajes, y es que apenas llegamos a saber que los lastimamos por los gritos que aparecen y no por que se vean matizados en las imagenes; el efecto en la pantalla es completamente pobre y sin ningún vestigio de buenas animaciones en este sentido.
Los escenarios resultan pequeños y estáticos, algo que no se comprende en un juego que la mayor parte del tiempo va sobre “rieles”; lo que pasa es que cuando nos ponemos a pelear con los enemigos la pantalla se queda estática (y los enemigos prácticamente también).
Para rematar lo anterior no hay interacción alguna con los elementos en el escenario; es tan exagerado el asunto que en algunas ocasiones donde derrotamos a un rival y se nos ofrece un objeto como premio (las tradicionales monedas de oro que aparecen en la saga) estas se quedan estáticas y sin que tengamos posibilidad de tomarlas (solo al ver el número en la pantalla descubriremos si las pudimos coger finalmente).
Eso si, los movimientos de la katana se aprecian con mucha fluidez y precisión, aunque a la postre tampoco es una cosa del otro mundo, también veremos eventualmente ciertas animaciones cuando activamos un “poder” especial con el que derrotamos a varios enemigos a la vez.
Prácticamente lo único que se podría destacar en el juego es el video inicial ya que deja las expectativas muy en alto al ver cómo supuestamente reacciona el Wiimando como Katana. Cuidado por que este puede ser un juego que terminemos adquiriendo solo por ver ese video (advertido quedas).
SONIDO - Samurai Warriors: Katana -
El apartado sonoro es cumplidor aunque sin grandes pretensiones, la melodía principal es consecuente con los temas “fuertes” que han caracterizado a la saga principal; aunque tampoco será una melodía de las que se conservan en la memoria.
En cuanto a los efectos llama la atención el sonido que produce la katana en sus distintos movimientos, así como los “gritos” de los enemigos al ser golpeados por la misma. También escucharemos algunos diálogos con algo de sentido del humor (lastima que estén en ingles)
A rescatar tendremos que varios de los sonidos se reproducen a través del altavoz del Wiimando, algo que quizás no se debería ponderar sino que debería ser una característica común en todos los juegos de esta consola; pero ya sabemos de la aparente “reticencia” que se ha visto a la hora de disfrutar de este elemento en muchos de los juegos.
No es un apartado sonoro que impacte pero logra cumplir con lo suyo, la ambientación esta bien lograda y recrea el escenario histórico que combina colosales batallas con ciertos elementos míticos propios a las narraciones de la época.