GRÁFICOS - The House of The Dead 2 & 3 Return -
Sin duda, el apartado menos lúcido de este recopilatorio. Como es obvio, esta edición es simplemente un port de las entregas originales, sin ningún tipo de extra o retoque visual, aunque de ser así podría perder valor para los que esperan simplemente las ediciones originales.
Por lo tanto, los que pretendan atacar el juego técnicamente argumentando que son juegos bajo un hardware de hace 10 y 6 años respectivamente, en efecto, están en su derecho, pero conociendo esta barrera, vamos a calificarlos independiente del hardware en el que corran.
La segunda entrega tendió más hacia el realismo, por lo que la dirección artística es más comedida y simulará con acierto y bastante encanto (las texturas lograron sobrevivir muy bien el paso de los años) una Venecia devastada por el pánico. Las animaciones son fluidas, el juego no tiene bajones de frame-rate y se ha adaptado al formato panorámico (lamentablemente, mediante el uso de pequeñas bandas negras).
La tercera entrega es visualmente más atractiva, también porque corría bajo un hardware superior, pero tiene más personalidad ya que evitaron el realismo buscando una deformación casi más propia de una película de animación al uso. De hecho, en las primeras capturas de The House of the Dead 3, antes de que se publicase en recreativa, el juego estaba siendo desarrollado bajo la técnica del Cell Shading, utilizada en juegos como Zelda Wind Waker, Jet Set Radio u Okami.
Ambos títulos siguen teniendo una gracia plástica incuestionable (obesos desmembrados, enemigos hiperbólicos, humor negro visceral) y se dejan jugar perfectamente, aunque el paso de los años les pase factura. A su favor, tres ases, modo panorámico, sin ralentización alguna y a 480p de resolución máxima.
SONIDO - The House of The Dead 2 & 3 Return -
Los tres juegos están doblados al inglés, de forma risoria especialmente el segundo. Es curioso como siendo uno de los juegos doblados con menor alma de la historia del videojuego (memorables “what´s going on in this town” o “please, help me” sin ningún tipo de emoción) lejos de alarmarnos, en un título tan ligero y sin pretensiones como este nos desgarra una sonrisa.
Las melodías combinan cierta “apología a la caspa” y al cine de serie B de directores mencionados, Dario Argento o similares y a los telefilms de terror de la década de los 70. Bien producidos y sin variaciones respecto a los originales, eso sí, en stereo.
Los efectos de sonido si que han recibido pequeñas variaciones, minúsculas eso sí, pero destacables. De entrada, el sonido es ligeramente más puro que en los originales, lo cual siempre se agradece aunque la incorporación de mayor interés son los FX que suenan a través del remoto de Wii (normalmente disparos o sonidos de recarga).