INTRODUCCIÓN - Bomberman Land -
Si hay algo que parece prohibido para los grandes iconos de los videojuegos es darse un merecido descanso ya que cada vez que intentan hacerlo algo pasa y en menos de nada están de vuelta a la acción; ni Bomberman se puede salvar de este destino.
Nuestro héroe estaba asoleándose en la playa cuando una carta (entregada en una especie de móvil de lo más particular) le pone al tanto de unas malas nuevas en Bomberman Land y es que tan pronto como se pensaban iniciar los juegos un curioso personaje pone todo patas arriba.
Lo peor es que dicho personaje tiene un parecido inocultable con nuestro protagonista y pretende hacerse con el galardón que lo acredite como el campeón de su tierra, de modo que Bomberman tendrá que interrumpir sus vacaciones y restablecer el orden.
Es innegable que lo anterior tiene un enorme parecido con el argumento de Mario sunchine, aunque para ser honestos la trama es lo que menos interesa en este juego ya que lo importante será asumir una importante cuota de pruebas y desafíos en interesantes minijuegos tanto para llevar en solitario como hasta con cuatro colegas.
Tenemos nada menos que la importante cifra de 50 juegos llenos de originalidad y diversión (aunque algunos menos que otros); claro que si lo preferimos también podemos participar en juegos con otros colegas (aunque en ese caso la cifra se reduce a la mitad).
Como siempre el gran aliciente asociado a bomberman tiene que ver con las pruebas de destruir estructuras hasta encontrar la salida en un laberinto; es una formula que ha utilizado desde las épocas en que fue concebido y esta es la hora en que no agota.
De hecho, más allá de un modo historia que es de lo más intrascendente y que a la postre termina por ser agotador (hay que reconocerlo) la verdadera salsa de este titulo esta en la posibilidad de participar en variantes jugables de un estilo clásico como el que más solo que con el Wiimando como su principal novedad.