JUGABILIDAD - Bully: Scholarship Edition -
El control de Bully en esta edición ha sido re-adaptado al Wiimote como ocurrió hace unos meses con Resident Evil 4: Wii Edition. En efecto, una vez más, Rockstar ha conseguido adaptarse perfectamente a la plataforma de Nintendo, creando una experiencia de juego más rica respecto a la original gracias a un uso debido de las capacidades del Wiimote (especialmente las relativas al combate cuerpo a cuerpo o el lanzamiento del tirachinas).
En el periplo de Jimmy Hopkins tendremos que realizar mini-juegos, misiones y en general, movernos por la escuela y el pueblo de forma libre, similar a Shenmue guardando las distancias. Digo Shenmue y no GTA, porque en este tendremos que realizar “misiones” bajo un límite horario (uséase, asistir a clase) y obviarlo nos llevará a asumir catastróficas consecuencias (ya sabéis, no hay nada más horripilante para un niño que un castigo….)
En las horas lectivas, ya sean las clases de química o por ejemplo, música, tendremos que realizar una serie de movimientos o cadena de botones para realizar de forma correcta los mini-juegos. Cuanto más avancemos, la dificultad irá en aumento, complicando las acciones requeridas. Este es sólo un aspecto del juego (evitar escaramuzas, cumplir misiones, pelearse si la situación lo requiere, conservar nuestra ética etc.) de una de las aventuras más completas aparecidas en Wii.
Bully tarda en arrancar ya que, lamentablemente, el tutorial no está especialmente conseguido. Tendremos que seguir un desarrollo muy lineal para conocer las características y posilibidades lo cual nos incapacitará el descubrir por nosotros mismos las posibilidades del juego (que hay y muchas) por ello hay que profundizar en el título para descubrir su potencial.
DIVERSIÓN - Bully: Scholarship Edition -
El nivel de interactuación con los personajes es muy alto y la mayoría de ellos, muy cuidados y con muchísimo carisma. Las conversaciones fluyen de forma correcta y podremos descubrir detalles de su personalidad que nos harán progresar en la aventura como si de una aventura gráfica se tratase (guardando las distancias y simplemente como esbozo, bien integrado en la acción).
Esta edición a su vez recoge algunos extras respecto a la versión original (aproximadamente una hora y media más de juego) y nuevas clases: Biología, música, matemáticas y biología.
El modo multi-jugador es muy endeble, con misiones co-operativas a dos jugadores inspiradas en los minijuegos del modo un jugador (y además no todos están adaptados).
Como cabría esperar, tampoco disponemos de un modo en línea con el que disfrutar del juego, lo que resta enteros a un aspecto ya decepcionante en la entrega original.
La duración aproximada del juego ronda las 20 horas pero si de verdad pretendemos completar todas las misiones y descubrir todos los secretos del instituto Bullworth. Hubiesemos apostado por rediseñar algunas misiones descafeinadas del original, aunque el cómputo global es igual o superior.