GRÁFICOS - Sea Monsters: A Prehistoric Adventure -
El vasto océano es muy agradecido cuando se representa en consolas, por lo menos así lo deja ver el que cuando vemos un videojuego con el mar en su escenario este siempre se ve “bonito”, Sea Monsters no pensaba ser la excepción y es así como nos encontraremos con una representación bastante decente (aunque sin llegar a destacar)
Los desarrolladores han alardeado respecto a las bondades de presentar una historia no “lineal”, de modo que en apariencia las rutas a seguir no estarán prefijadas sino que podremos recorrer libremente el mar en busca de provisiones y nuevas criaturas para cazar.
Nuestra criatura será un monstruo marino que se parece bastante al mítico monstruo del “Lago Ness”, aunque difícilmente podremos verle su rostro ya que la cámara nos situará siempre detrás de él de modo que para ver a las criaturas de frente la única manera es encontrarnos con otras distintas a la que encarnamos.
En la parte inferior de la pantalla aparecerá un pequeño radar indicándonos con iconos de colores la presencia de los demás animales; por ejemplo los depredadores aparecerán en tono violeta mientras que las futuras presas estarán en color verde.
El escenario no resulta tan detallado y en buena parte estaremos nadando a la deriva por el ancho océano, la manera como nos desplacemos se hará a través del indicador visual que aparece con el sensor óptico del Wiimando mientras que para impulsarnos lo lograremos con el botón A.
Gráficamente es un juego cumplidor pero no destaca en ningún aspecto, en especial se ha descuidado muchísimo la aparición de unos buenos videos o animaciones en situaciones tales como la batalla contra algún depredador (al fin y al cabo uno de los momentos más atractivos en las series televisivas de este tipo).
SONIDO - Sea Monsters: A Prehistoric Adventure -
Lastimosamente el apartado sonoro ha sido tan descuidado que casi llega a parecer “ausente” a lo largo del juego, unos pocos sonidos de tipo FX vienen a hacer un triste decorado que produce una sensible baja en la valoración general de este título.
Esta bien que no se podía esperar una orquestación sinfónica y menos en un documental, pero ya estamos acostumbrados a un buen acompañamiento sonoro, algo que hubiera matizado muy bien los pocos momentos de tensión que tendremos tales como cuando nuestra criatura esta a punto de perecer por nadar demasiado bajo o faltarle el oxigeno.
Un precio atractivo o un juego para público específico no puede ir en detrimento de baja calidad en alguno de sus componentes, mucho menos en el apartado sonoro; luego que no vayan a decir que los juegos educativos no atraen a los usuarios.
Algunas de las situaciones planteadas podrían venir con un mejor acompañamiento sonoro, por lo menos se debe abonar el perfecto subtitulado que será de gran utilidad para ilustrarnos alrededor del abundante material científico que rodea a este juego.