GRÁFICOS - Cocoto Magic Circus -
Cocoto respira un aire de dibujos animados que a la postre es cumplidor, sus diseños son bonitos y cuentan con bastante gracia y es que a pesar de ser muñecos “feos” terminan siendo tiernos y carismáticos (hasta los “malos” de turno son simpáticos)
Paradójicamente el personaje que más mola es el payaso (a los más veteranos y fanáticos del cine de terror les hará recordar al payaso maldito de Stephen King en la película “Eso”, pues tiene su pinta).
Es una lastima que casi no hayan videos a lo largo del juego ya que el de intro es magnifico, tiene un muy buen nivel de detalle y realmente resulta gracioso pese a que la situación mostrada es de tensión; es colorido y su ambientación encaja perfectamente con el estilo del juego.
Los demás personajes se verán muy pequeños (incluido a Cocoto), pero en general todo es consecuente con el género de minijuegos enfatizados en shooter, además a pesar de verse pequeños todo se ajusta a la perfección frente al nivel jugable.
Todos los protagonistas del mundo de cocoto son extraños habitantes con ojos saltones y aspecto de monstruos (hasta los buenos); de todos modos es muy simpático y termina enganchando.
Aparte del desafió encontraremos algunos ítems que permiten activar efectos especiales tales como “girar” al escenario 180 grados, este es probablemente el único aspecto gráfico que llegaría a resaltar pues por lo demás todo en cocoto Magic Circus respira sencillez.
SONIDO - Cocoto Magic Circus -
Casi no tenemos diálogos en el juego (aunque todas las instrucciones están perfectamente traducidas al español), de modo que no podemos hablar de un trabajo de doblaje pues tampoco lo requeriría. A duras penas el payaso nos recibe con un sonoro “Hello” al inicio de cada desafió.
A pesar de lo anterior el apartado musical resulta agradable y mantiene ciertas diferentes en sus tonalidades para cada minijuego, realmente le aporta lo suyo a la ambientación ofreciendo un conjunto bastante agradable.
La carpeta de sonidos Fx es cumplidora aunque sin mayores pretensiones, resulta gracioso escuchar el sonido de un “aplauso” del payaso para indicar el comienzo de cada minijuego, así como los gestos lastimeros de los enemigos cuando les atinamos en las pruebas de puntería.
De todos modos se sigue extrañando el hecho de no apoyarse en el dispositivo de altavoz en el Wiimando, a un juego como este dicho accesorio le hubiera caído de maravillas.