The Legend of Zelda: Twilight Princess
Desde mayo del año pasado hemos recibido una gran dosis de información sobre este juego; es difícil que a estas alturas un fanático de Zelda desconozca la ambientación más siniestra y oscura que acompañará esta nueva entrega, así como el carácter licántropo en su argumentación (la transformación en lobo es de los aspectos que más ha impactado de cara a esta nueva aventura). Por eso en este avance pretendo destacar los elementos más recientes anunciados por Miyamoto y por Nintendo; eso sí, hay que destacar que conforme pasan los días Zelda se transforma en… un título más prometedor todavía.
Comencemos por el apartado gráfico, al fin y al cabo todo entra primero por los ojos: debemos decir que
el aspecto de la nueva aventura de Zelda tiene una pinta fantástica, no me cansaré en señalar que pese a que muchos juegos hoy explotan el carácter de la alta definición, Zelda tendría en teoría muy poco que envidiar (y eso que estamos habando de un juego que también saldrá en una consola de 128 bits).
Los nuevos videos no nos han podido dejar más boquiabiertos (si se abre más estaremos en peligro), es impresionante el detalle de Link y de sus enemigos; el movimiento, el manejo de la espada, todo es simplemente genial.
Indudablemente las fases a caballo es de lo mejor que hemos visto, el detalle y la definición no solo en lo que refiere a texturas sino al movimiento de nuestro personaje cuando galopa es alucinante, es increíble las cotas de realismo que han alcanzado los diseñadores.
Uno de los combates, mostraba a Link en pleno galope rivalizando con un poderoso enemigo, realmente no podíamos menos que angustiarnos cuando veíamos como los briosos corceles se acercaban y se avecinaba un tremendo golpe de espada, creednos, esto va a doler…
Si la sensación con Gamecube es alucinante ya podrás ir pronosticando como será en Wii; es cierto que el juego tiene una pinta estupenda en Gamecube pero en Wii los elementos mejorados hacen que nos encontremos de cara a un título prácticamente distinto.
Cuando Nintendo anunció que frente a la nueva generación le apostaría a la jugabilidad por encima del terreno gráfico no mintió. Zelda es una buena prueba de ello, un juego que
en el aspecto gráfico no guarda mayores diferencias con la versión de Gamecube pero en el terreno jugable ya es otro cantar.
De todos modos comencemos con el apartado gráfico, hay que señalar que se puede apreciar un mayor detalle en la resolución de Wii; en esta consola la imagen se ve a 480p y en formato Wide Screen (el mismo de Resident Evil 4). La apariencia es mejor sin ser abrumadora respecto a Gamecube, de hecho en la mayor parte del juego será muy difícil reconocer las diferencias entre una y otra versión en lo que corresponde al terreno gráfico.
Pero la jugabilidad… aquí estaremos de lleno con un Zelda “diferente” y es que
la jugabilidad con el nuevo Pad de Wii lo convierte en un nuevo juego; el controlador de “manos libres” (Free Hand Controler) y el Nunchaku (que así se llama este nuevo aditamento) hacen que literalmente nos convirtamos en el protagonista del juego.
La sensación es impresionante, la habilidad de disparar flechas, atacar con la espada e incluso pescar; que ya viéramos en la entrega de Nintendo 64, toma un nuevo y poderoso matiz en la versión para Wii; es cierto que el juego como tal es idéntico al de Gamecube, pero este desarrollo y el uso de estas habilidades con los nuevos mandos hace que prácticamente nos encontremos con decenas de minijuegos (exclusivos para Wii) en el título.
Por supuesto para jugar con total comodidad nos tocará acostumbrarnos, pero esto es a la larga de lo más intuitivo (al fin y al cabo los programadores se han tomado su buen tiempo para lograrlo).
El aspecto que aún no queda del todo claro tiene que ver con la dificultad general en el juego, a primera vista se detecta que
al jugar con el Nunchaku hace que el control de las armas sea mucho más fácil (lógico, es la impresión que Nintendo nos quería dejar) pero si esa facilidad en el manejo de los elementos y de las armas llega a generar un juego mayor complejidad, podríamos estar frente a un elemento que le podría restar muchos puntos.
No hay que olvidar que en el terreno de los videojuegos existen muchos jugadores de “callo” en el dedo (también llamados “Hardcore”); es cierto que
un juego no se debe hacer imposible al usuario (me enoja tan solo recordar la exasperante dificultad de Ninja Gaiden)
pero llegar al otro extremo también es tan contraindicado como lo primero.
Lo cierto es que frente a la nueva generación Wii llega con un juego rompedor, es sinceramente
la consola que oferta el mejor catalogo de juegos de entrada (curioso que lo haga con un juego que también correrá en Gamecube) y este es un punto que indudablemente estará a su favor.
Es casi irresistible no hacerse a una consola mucho más económica que las de la competencia y con un juego que los Gamers hemos estado esperando con ansias desde hace ya años (increíble como ha pasado el tiempo desde el primer anuncio de este juego) así que las expectativas no podían estar más altas, al parecer en noviembre (¿por fin?) podremos tener a Zelda entre manos (nunca mejor dicho).