JUGABILIDAD - Wipeout Pulse -
Pulse es continuista con la saga. No crea en este apartado innovaciones destacables o necesarias, salvo limar ligeras imperfecciones y potenciar sus señas de identidad.
Tendremos los clásicos equipos de naves que seleccionar dónde se ajustarán diversas características como velocidad punta, balance o equilibrio (Assegai, Piraña, EG-X etc.) En esta edición se han incluido nuevos equipos mediante descarga (gratuita). Si juegas varias veces con una misma nave, obtendrás puntos de lealtad que te proporcionarán extras varios.
Las carreras vuelven a necesitar nuestros más agudos reflejos y un exhaustivo conocimiento de los circuitos. Wipeout se basa en la perfección, en la exigencia extrema. El freno es una ilusión, se juega virando las naves con contundencia o delicadeza, moviéndonos con el D-Pad o oscilando con los gatillos L y R (elemento troncal para el jugador hardcore de Wipeout, probablemente el 90%). Se ha re-ajustado la dificultad para los precisamente menos experimentados, con un nivel fácil demasiado permisivo para los menos experimentados.
Las carreras contra rivales continúan teniendo más de “Mario Kart” que de “F-Zero”. Podremos lanzar ítems a nuestros rivales, recibirlos y mediante switchs, impulsarnos y ganar unos metros. Los ítems siguen siendo tan variados como siempre (muchos son herencia directa de las primeras entregas) aunque en mi opinión, merman la profundidad y exigencia que el juego de por sí ya disfruta para convertir las carreras en batallas deathmatch más aleatorias y caóticas de lo que deberían ser (mismo caso que en Mario Kart, pero esta saga se predispone más a ello).
DIVERSIÓN - Wipeout Pulse -
El principal atractivo de Pulse es, aparte de limar y recopilar todo lo que ha hecho grande a la franquicia Wipeout, recargar hasta la saciedad el juego de modos y competiciones, mejorando siempre lo presente.
Esta edición contiene, de entrada, un espectacular modo carrera, donde nos enfrentáramos a 16 bloques de carreras (cada uno con varias pruebas) dónde se nos medirá nuestra dificultad desde un modo supervivencia, contra-reloj, mejor vuelta, carrera o campeonato. La dificultad está fabulosamente medida, con un cresccendo continuo aunque a última hora pueda parecer forzado y un tanto plano. Un error de diseño hace que una vez superada la prueba “contra-reloj” (te otorgan 7 oportunidades) no puedas volver al menú, teniendo que recorrer hasta 6 vueltas anodinas con el objetivo cumplido.
Una de las mejoras más impactantes es el esperado modo online (primera vez en toda la historia de la franquicia). Éxito rotundo, las partidas se juegan con normalidad y el nivel de exigencia se multiplica, en pocas partidas se comprueba que el público estaba deseoso de jugar a esta legendaria saga de forma Online. El modo multijugador offline es igual de divertido, repleto de opciones y configuraciones (podremos desde crear nuestros propios torneos, seleccionar la dificultad de la IA etc.).
Los circuitos (24 en total) son re-visiones de los antiguos, aunque con sutiles cambios: recordar las viejas trazadas no servirá de nada puesto que se han rediseñado a conciencia. Visualmente son, eso sí, muy similares a los originales aunque albergan diferentes detalles (desde nuevas infografías a elementos orgánicos) que redecoran el juego.