INTRODUCCIÓN - Sonic Rivals -
Sonic, la conocida mascota de Sega, hace su primera aparición en PSP con un juego que, para sorpresa de muchos, se desmarca del género en el que le hemos visto crecer y encumbrarse a lo más alto a lo largo de los años.
La vuelta de un clásico
Si bien es verdad que cada día van apareciendo nuevos personajes que, ya sea por su carisma o por la calidad de los juegos que protagonizan, se van haciendo un hueco como referentes dentro del sector, hay personajes que se han mantenido en ese podio a lo largo de los años.
La andadura de Sonic ha sido larga, desde sus primeros juegos que encandilaron a miles de usuarios y le convirtieron en el punto de referencia de las consolas de Sega (al igual que Mario lo es en Nintendo) ha ido cambiando paulatinamente adaptándose a los nuevos tiempos.
Bien es cierto que el cambio en su jugabilidad no ha sido del agrado de la gran mayoría de sus fans, que critican que desde su aparición en Dreamcast ha ido perdiendo sus principales señas de identidad, como son la velocidad y el dinamismo que hicieron de él un personaje tan carismático.
De hecho, los últimos juegos de el puercoespín azul que han ido apareciendo para distintas plataformas (incluyendo el último que ha estrenado la saga en la nueva generación) han pasado de forma mas bien desapercibida, viéndose ensombrecido por otros títulos incluso en el género de las plataformas donde antaño cada nuevo juego suyo era considerado uno de los mejores.
No es novedad encontrarse con un caso así, y es que para algunas sagas míticas que nacieron y triunfaron hace varias generaciones no es fácil adaptar su jugabilidad a las nuevas tendencias que se llevan en el mercado, y el hecho de dotar al juego de unos gráficos vistosos no siempre consigue ocultar que un personaje ha perdido su esencia.
Quizás por esto, el juego de Sonic que más reconocimiento ha tenido en los últimos tiempos fue el aparecido en Nintendo DS, donde nos volvimos a encontrar con un Sonic en todo su apogeo que volvía a sus raíces y recordaba mucho al de los viejos tiempos.
Ahora que el puercoespín llega a PSP tiene el reto de mantener la buena línea marcada en su camino por las portátiles, veremos si lo ha conseguido.