JUGABILIDAD - Sonic Rivals -
Comenzar a jugar a Sonic Rivals dejando de lado ciertos prejuicios no es una tarea fácil. Por una parte debemos hacernos a la idea de que manejar a Sonic en un tipo de género, el de la velocidad, donde solo lo habíamos visto en el Sonic R de Sega Saturn.
Y por otra le mecánica y la perspectiva elegidas para este juego nos recuerdan mas a un plataformas que al juego de carreras que pretendía ser.
Al empezar el modo historia debemos elegir un personaje de los 4 disponibles en principio, conviene aclarar que independientemente del que elijamos el desarrollo será el mismo para todos.
Las primeras sensaciones que transmite el juego no son para nada malas, nuestro personaje se mueve con rapidez por el escenario, y tanto por la estética como por la mecánica todo nos recuerda mucho a los clásicos juegos de Sonic de los 90, solo que con personajes poligonales.
Pero enseguida nos damos cuenta de las múltiples diferencias jugables que hay entre el juego que nos ocupa y los otros que aún permanecen en el recuerdo de muchos.
Y es que aunque en principio no parece para nada descabellada trasladar un personaje cuya principal característica es la velocidad a un juego de carreras, este tipo de propuestas no siempre llegan a buen puerto, sobretodo si no se saben llevar bien.
El hecho de tener un rival al que debemos adelantar cambia radicalmente lo que podía haber sido el juego.
Para empezar porque al tener que llegar lo antes posible a la meta el ritmo de juego se acelera mucho, a veces hasta un nivel incontrolable, llegando a encontrarnos ocasiones en las que avanzaremos por pura inercia de seguir pulsando el botón pero sin saber por que zona estamos, que ítems nos encontramos o nos estamos dejando o que enemigos tenemos a nuestro alrededor.
Esto trae consigo uno de los puntos más flojos del juego, la dificultad del mismo.
Como si hubiéramos retrocedido varios años, la principal dificultad de las carreras se reducirá al sistema de ensayo y error.
Y es que al desarrollarse las carreras a una velocidad tan alta, es imposible saber que obstáculos tenemos delante, y mucho menos tener tiempo para sortearlos, de manera que todo se reduce a memorizarlos para así poder esquivarlos, con lo cual el juego puede acabar siendo muy frustrante cuando tenemos que repetir las carreras y las perdemos por algo que no conseguimos memorizar.
Lo mismo podemos decir de los ítems o los caminos alternativos que tienen los escenarios, no notaremos su presencia a no ser que por casualidad demos con algunos de ellos.
Por si esto fuera poco al ser un juego que se desarrolla en dos dimensiones, lo único que tenemos que hacer es mantener pulsado el botón de avanzar e ir saltando de forma más o menos afortunada ante los distintos obstáculos que encontremos.
Por otra parte nuestros rivales tendrán un comportamiento un tanto irreal, ya que si nosotros fallamos y nos quedamos atrás ellos también lo harán, sin embargo si durante la carrera lo hacemos perfecto sin cometer ningún error, nuestro rival seguirá pegado a nosotros en todo momento. Por lo cual todo indica que su comportamiento siempre depende de lo bien que lo hagamos y esta planteado para que en todo momento estén pegados a nosotros.
Pese a la dificultad, el modo historia no es demasiado largo y lo podremos acabar relativamente en poco tiempo.
El resto de modos de juegos son Desafío, donde debemos completar los mismos circuitos pero con unas condiciones especiales que aumentan mucho más dificultad, el modo Copa Circuito, y el modo multijugador donde podremos competir contra otro amigo más vía Ad-Hoc.
DIVERSIÓN - Sonic Rivals -
Por todo lo que ya hemos comentado el juego no llega en ningún momento a ser tan divertido como debiera.
La alta dificultad que viene pensada en provocar nuestros fallos mas que motivarnos puede llegar a ser desesperante según que puntos del circuito, y la propia mecánica del juego también es un punto en contra, ya en ningún momento llega a presentar retos asequibles al jugador.
Además de eso sus modos de juego son bastante escasos por lo cuál la vida del juego es más bien corta.
Pero también hay que decir que el carisma del personaje y la ambición por conseguir todas las cartas del juego pueden hacer que sea atractivo, sobretodo para los fans de la saga que actualmente no disponen de otro juego con Sonic como protagonista.
Y es que en verdad este juego parece estar mas indicando a jugar partidas muy cortas, de una carrera o dos, porque de lo contrario podemos acabar por cansarnos de él o por acabarlo demasiado pronto.
Quizás por esto pueda ser una opción interesante para aquellos que busquen un juego al que dar uso durante intervalos de tiempo muy cortos, por ejemplo en un viaje de metro de 10 o 15 minutos, ya que actualmente en el catálogo de PSP no muchos títulos ofrecen una jugabilidad tan directa.