JUGABILIDAD - Blade Dancer -
Al empezar la aventura nos encontraremos con que Lance, nuestro protagonista, se encuentra en un barco camino de la Isla Foo.
Durante el viaje tendrá una visión antes de que desembarquemos en el puerto de Jade, la ciudad a la que llegamos.
Los primeros pasos son algo confusos, mientras recorremos Jade y vamos hablando con los habitantes varios de ellos nos irán encargando submisiones que podemos aceptar o rechazar, aunque al aceptarlas no sabremos muy bien que tipo de dificultad entrañan o que recompensan obtendremos a cambio, algo de información al respecto se hubiera agradecido.
Por otra parte también resulta llamativo que durante los primeros instantes de la partida no sepamos apenas nada sobre la historia, los aldeanos nos comentarán cosas acerca de un bosque, de gigantes que están en él...
Pero no tenemos claro si debemos ir al bosque, si debemos buscar a alguien en el pueblo, si una vez fuera tendremos suficiente nivel para enfrentarnos a los rivales que haya...
Así que después de recorrer la ciudad y con esa sensación de no saber muy bien que hacer decidimos aventurarnos a salir fuera.
Lo primero que nos llama la atención es lo vacía que parece la pradera que tenemos delante, pero eso ya lo hemos comentado en el apartado gráfico.
En el terreno jugable sin duda no nos dejará indiferente el sistema que se ha elegido para representar a los enemigos en pantalla.
Los combates del juego son por turnos, como ya es clásico en muchos títulos del género.
Sin embargo no suceden aleatoriamente, sino que en todo momento veremos a calaveras voladoras que se pasean por los escenarios y representan a los enemigos.
Si señalamos a una podremos ver cuantos rivales nos esperan en ese combate y quienes son, y al momento de chocar con ellas pasaremos a un escenario donde combatir.
Aunque en principio la idea no parezca mala, ya que así podemos evitar ciertos combates huyendo mientras las calaveras nos persiguen, este aspecto también tiene algunas pegas.
Por ejemplo después de un combate quizá queramos curar a nuestro personaje o prepararlo, pero mientras accedemos al menú puede venir otro rival y vernos inmersos en un nuevo combate.
De manera que por ejemplo en algunas zonas que están llenas de enemigos tendremos que esquivarlos hasta ponernos a buen recaudo si queremos investigar nuestro inventario, lo cual puede ser un poco molesto sobretodo al principio cuando somos más débiles que los rivales.
Por otra parte la forma de representar a los rivales es simplemente horrible, ver durante todo el juego a las mismas calaveras no solo es monótono y poco vistoso, sino que deja una sensación de gran dejadez a la hora de planificar este aspecto del juego.
Los combates por otra parte si están bien trabajados, durante la batalla el enemigo no se detiene mientras decidimos que ataque realizar así que tendremos que estar atentos y ser rápidos. Esto le da un toque de dinamismo muy necesario teniendo en cuenta los numerosos oponentes que encontraremos a lo largo de la aventura.
Otro punto a destacar es la mala curva de dificultad implementada al juego. Lo normal en un juego de rol es que los primeros rivales sirvan como entrenamiento mientras nos hacemos a la mecánica, o incluso que sean usados a modo de tutorial.
Pero en Blade Dancer desde el primer momento lo pasaremos mal contra ciertos rivales, sobretodo si son grupos numerosos, de manera que desde el inicio ya tendremos que detenernos en alguna zona solo para combatir y poder subir de nivel.
Después podremos avanzar tranquilamente avasallando a cuanto rival encontremos...hasta que lleguemos a una zona donde de nuevo su dificultad suba en exceso y de nuevo tengamos que detenernos a combatir y subir de nivel.
Da la sensación incluso de haber planificado esto así para aumentar la duración del juego, porque lo cierto es que este detalle retrasará bastante nuestro avance.
Conforme avanzamos en el juego la dificultad irá bajando considerablemente, incluso puede que demasiado.
La parte positiva viene dada sobretodo por el sistema de usar recetas.
De esta forma podremos crear pociones, equipamiento o armas mediante los elementos que tengamos. Las recetas las podremos conseguir llevando a que analicen el objeto que nos interese, y a partir de ahí ya podremos usarlas siempre.
El detalle de que las armas sean rompibles también añade un toque estratégico al juego, al tener que decidir cuando usamos cada una, o reservar la mejor para un rival difícil.
Pero eso sí, muchas veces nos veremos perjudicados cuando nuestras armas se rompan por los combates que tenemos que entablar para subir de nivel, al menos con el dinero podremos comprar otras nuevas.
DIVERSIÓN - Blade Dancer -
Bien es sabido que uno de los pilares fundamentales en todo juego de rol es su historia.
Un buen argumento que nos atrape, o unos personajes carismáticos y atractivos pueden tapar un poco los fallos de un juego como algo gris y hacer que merezca la pena.
Lamentablemente Blade Dancer no cuenta con una cosa ni con la otra.
La historia como ya hemos comentado pasa desapercibida durante los primeros compases del juego. Apenas sabemos algo de lo que sucede o de lo que hacemos en aquella isla, en principio no encontraremos ningún detalle que nos atrape argumentalmente y nos haga continuar para seguir descubriendo más.
A esto tampoco ayuda Lancer, nuestro protagonista demuestra desde el principio su poca profundidad y carisma.
Frases como "Solo me interesa demostrar mi fuerza" son buena muestra de lo plano que es.
De manera que no esperéis un personaje con un carácter interesante, dilemas morales o cualquier otro detalle que pudiera hacerlo atractivo.
Poco a poco iremos conociendo más acerca de la historia, sin entrar en detalles para no desvelar nada que pueda estropearos la experiencia de juego, simplemente cabe decir que se trata de un argumento tópico, donde hay un malo muy malo que quiere dominar el mundo y al cuál debemos detener.
Si a esto le sumamos que carece de chispa, de magia, y que sus personajes no ayudan en nada (ni los protagonistas ni los secundarios) llegamos a la conclusión de que el argumento, lejos de ser algo que mejore el juego, pasa a ser uno de sus puntos mas flojos.
Así pues primeras horas de juego son duras, porque si al hecho de que los combates difíciles y la sensación de confusión le sumamos que la historia tampoco nos anima a avanzar, nos da como resultado que mucha gente abandonará el juego durante sus primeros compases.
Después eso sí el juego irá ganando en interés, vamos conociendo mas detalles de la historia aunque esta siga sin alejarse de lo previsible, pero al menos tendremos un juego entretenido.
Un detalle que aumenta la diversión considerablemente es poder combatir durante la partida con 4 amigos, haciendo que cada uno controle a un personaje. Eso si, cada uno deberá tener una copia del juego.
Al fin y al cabo Blade Dancer es un título que va ganando en interés según lo jugamos, y puede ser bastante entretenido, pero quien lo adquiera debe tener presente que se va a encontrar con un título interesante en ciertos aspectos pero que no llega a brillar en ningún apartado.