JUGABILIDAD - El Padrino -
Los que han podido disfrutar ya de la versión de PS2 no encontrarán la misma dinámica en esta versión y parece finalmente que nuestra libertad ha quedado mermada. Esta es una de las principales y más importantes novedades de adaptación para PSP.
Esta limitación de libertad afecta enormemente a la jugabilidad porque ya no podremos robar vehículos durante las misiones ni podremos vagar por ahí a nuestro antojo. Únicamente podremos realizar las misiones más o menos linealmente.
Controlaremos a Aldo a lo largo de 19 misiones en las que deberemos de realizar diferentes trabajitos. Nuestro padre muere a manos de una banda criminal. Nosotros seremos incluidos en la organización criminal de Corleone que nos servirá para vengar su muerte en un futuro. Ese será nuestra principal misión, sin embargo, deberemos completar muchas otras misiones para conseguir respeto y ascender en la organización.
En esta entrega no contaremos con el editor de personaje donde podríamos definir nuestro hombre con enorme detalle. En PSP nuestro personaje vendrá por defecto y sólo cambiará su atuendo cuando la aventura lo requiera.
En esta ocasión para avanzar en la aventura deberemos de ir seleccionando la siguiente misión en un menú principal. Hubiéramos preferido encontrarnos con las misiones mientras caminamos libremente por la ciudad de Nueva York. También podremos comprar en el mercado negro armas y todo tipo de objetos.
Las misiones del título de PS2 estarán presentes en este título, pero significativamente recortadas. En esta entrega no contaremos con ninguna fase de conducción, por lo tanto, perderemos esa sensación de continuidad entre fases. Apareceremos directamente en otra ubicación lejana.
Comenzaremos desde abajo dentro de la organización criminal, pero deberemos ir ascendiendo progresivamente hasta conseguir ser un auténtico magnate de la mafia. Deberemos aceptar al principio casi cualquier misión, pero poco a poco se irán complicando y aumentarán su importancia para la organización.
En esta versión de PSP se ha incluido un juego de tablero para librar una lucha entre familias mafiosas. Suponemos que con este extra pretenden que olvidemos la falta de libertad que poseía la versión de PS2.
El juego de tablero será sencillo, pero también bastante entretenido. Primero comparemos una serie de fieles compinches y los ubicaremos en una zona del mapa. Éstos deberán defender el territorio de posibles ataques de las familias rivales cercanas. El juego consistirá en el uso de un sistema de cartas bastante sencillo e intuitivo. Podremos atacar otras zonas, robar cartas a otras familias, etc.
La cámara nos jugará malas pasadas en esta versión para PSP debido al problema de siempre de la falta del segundo stick analógico. En la versión de PS2 usábamos el derecho para la cámara y esto no podremos hacerlo en esta versión para la portátil.
El auto apuntado tampoco será todo lo preciso que se desearía y deberemos tener cuidado, porque a veces se apuntará a un enemigo que aún no presenta un peligro inminente. Nos hubiera gustando un mejor sistema de apuntado.
La IA tampoco luce brillantemente porque los enemigos no tendrán un comportamiento muy inteligente que digamos. Más bien serán bastante cortitos y provocará alguna que otra circunstancia divertida, pero lejos de la realidad.
En definitiva, el juego cuenta con una limitación importante en la libertad de movimientos que ha mermado considerablemente la jugabilidad del título. En su favor se encuentra la inclusión de un juego de cartas bastante atractivo.
DIVERSIÓN - El Padrino -
El juego será bastante corto porque sólo contaremos con 19 misiones y además, debido a la enorme linealidad las misiones serán consecutivas. No habrá manera de distraernos por la ciudad como ocurre en otros títulos con mayor libertad.
El título ha perdido todas las misiones de conducción que disponíamos en PS2, por lo tanto, no jugaremos a las divertidas fases de vehículos. Además, pierde parte de hilo porque nos servía para desplazarnos de un punto a otro en la aventura.
Tampoco contaremos con el editor de personaje por lo tanto tendremos otro grado menos de libertad a la hora de disfrutar con el título. A su favor contaremos con un nuevo juego de tablero basado en cartas.
En conclusión, la diversión ha sido muy mermada porque se ha limitado la jugabilidad evidentemente.