INTRODUCCIÓN - Pursuit Force -
Uno de los primeros desarrollos “exclusivos” de PSP por parte de SONY ha sido “Pursuit Force”. Este juego bien podría estar apadrinado perfectamente por el cineasta John Woo y ser una prolongación de “Chase HQ”, gracias a su acción sin límites y la espectacularidad de la que hace gala. Conducción y acción se dan la mano en este UMD que viene a poner algo de “nuevo” en el género, y un punto a tener en cuenta dentro del catálogo de PSP.
Pursuit Force te pone en la piel de un agente especial dentro de un cuerpo de policía de élite que lleva el mismo nombre que el juego, cuyo objetivo es, una y otra vez, detener a los malos malosos. Esto es típico-tópico, la verdad, pero será en acción cuando veamos que este nuevo enfoque aúna un ritmo muy equilibrado, un control bastante bien adaptado y un aspecto visual pulido. Acción a raudales para vuestra PSP, que sólo con la primera fase os hará pensar que estáis ante un “must-have”.
Los juegos de acción dentro del catálogo de PSP tampoco es que abunden, y Pursuit Force viene a llenar este hueco casi vacío con un programa donde tendremos en nuestras manos la posibilidad de un juego que une conducción con acción a pie. No es precisamente un GTA o un The Getaway, si no algo más delimitado y definido. No hay tanta libertad como en el título de RockStar o de Team SOHO, pero sin embargo encontramos otras bondades que no tenían esos dos juegos.
Y es que la propuesta de este título de Bigbig Studios queda clara desde la primera fase: acción, diversión y espectacularidad a partes iguales, como una superproducción de Hollywood, pero a nivel “mini”. Jugabilidad variada y arcade, todo un sueño –en teoría- para una máquina portátil, donde la inmediatez se le presupone, así como su capacidad de darle al jugador lo máximo en el mínimo tiempo posible. Pursuit Force es un buen ejemplo en este sentido.
Y es que si algo le falta a la potente consola de SONY son, precisamente, juegos que sean una buena excusa para comprarla, y Pursuit Force coge fuerza antes de saltar al mercado, donde seguramente se hará respetar. Las emociones fuertes comienzan ya.