Llega a PSP un plataformas repleto de fantasía y duros retos al más puro estilo de la vieja escuela, todo ello a través de un desarrollo.
Nippon Ichi Software es una compañía que, pese a tener ya una considerable trayectoria, aquí en occidente nos suena como algo nuevo, pues, su primer juego que recibimos es el ya clásico “Disgaea: Hour of Darkness” que apareció ya en la edad madura de PlayStation 2. Tras el éxito de este más tarde llegarían más juegos de dicha compañía nipona, tanto los nuevos proyectos que estaba finalizando como sus antiguas obras, las cuales cuando aparecieron no vieron luz más allá de Japón o, en algún caso, Estados Unidos. Siendo en este mismo país donde los chicos de Nippon Ichi decidieron establecer una filial de su compañía que actuaria como distribuidora propia, lo que potencio especialmente la llegada de sus videojuegos al mercado occidental.
En cuanto al juego que tenemos entre manos, “Prinny: Can I Really be the Hero?”, decir que se trata de un spin-off de la que es la franquicia estrella de la compañía, Disgaea pero... ¿Que son estos tal Prinny? Pues bien, se tratan de unos simpáticos demonios con apariencia de pingüinos explosivos que en los juegos de Disgaea ejercen el papel de soldados, siempre bajo las ordenes de seres de rango superior o, en el caso del primer Disgaea (cabe recordar que se trata de un juego de rol táctico), bajo el mando de Etna, una carismática chica que en este título para PlayStation Portable también será protagonista.
En cuanto al argumento del programa en cuestión, nos situará como ya he dicho bajo las ordenes de Etna, la cual nos encargará misiones absurdas tales como traerle una ración XXL de bollos para saciar su apetito, amenazándonos de muerte en caso que la desobedezcamos, ahí es nada. El ritmo de las misiones lo iremos pautando a través de un escenario central a partir del que podremos hablar con la chica pelirroja a la vez que compramos items y salimos a la zona de acción.