INTRODUCCIÓN - Fading Shadows -
Según una profecía milenaria, Gardal, señor del mal, sólo podrá franquear las murallas que protegen el castillo de los cielos sacrificando el alma inocente de Erwyn, un joven al cual ya tiene prisionero. Así, cuando esto suceda y la fortaleza caiga, las fuerzas de las tinieblas no encontrarán impedimento alguno para adueñarse del mundo.
No obstante, aunque el futuro de los seres vivos pinte tan mal, aún continúa existiendo una última esperanza. Aira, la poderosa hermana del niño encarcelado por Gardal, ha concentrado su alma en una lágrima, introduciendo ésta posteriormente en una mística esfera de cristal. Así, para poder liberar al muchacho, Aira deberá valerse de sus habilidades como maga, dirigiendo la valiosa esfera hasta el castillo. Para ello, cuenta con un rayo de luz, capaz de guiarla en su camino. ¿Conseguirá finalmente el bien imponerse en esta épica aventura? Sólo el tiempo y tu acierto en los juegos de puzles lo decidirán.
Con esta fascinante historia da comienzo “Fading Shadows”, un original programa de habilidad, desarrollado para PSP por la compañía Ivolgamus. Sin duda, un lanzamiento no apto para todos los públicos, pero de incuestionable calidad.
Como hemos dicho, estamos ante un juego de los denominados “puzzle” –o “puzle”, en castellano-, cuya naturaleza dificulta, sin duda, la posibilidad de compararlo con algún otro programa. No en vano, si no nos quedase más remedio que hacerlo, habría que remontarse al clásico arcade “Marble Madness”, cuyas características se parecían, en cierta medida, a las de esta nueva obra.
Desde luego, tanto por su cuidada y llamativa portada, como por su fascinante historia, antes relatada, “Fading Shadows” puede confundirse en un principio con un juego de rol; por el contrario, nada más empezar a jugar, nos damos cuenta de que el planteamiento del título nada tiene que ver con este género.
Así pues, sin más dilaciones pasemos a tratar en profundidad este atípico UMD que, como todos los lanzamientos arriesgados, atraerá de igual manera seguidores y detractores. Lo normal en estos casos. Eso sí, los amantes de los puzles están de enhorabuena.