JUGABILIDAD - flOw -
Con el respeto que se merecen los fanáticos del género, este redactor considera que los juegos de este tipo por lo general resultan tan limitados en los conceptos técnicos y jugables, que hasta resulta dudoso calificarlos como videojuegos con todas las de la ley.
Flow supone una experiencia relajante y poco más; controlar al microorganismo no resulta ser una experiencia exigente, ya que una vez tomamos la forma nuestra misión se reduce a ir de un lado a otro de la pantalla encontrando cualquier otro bicho más pequeño que podamos devorar.
El reto es mínimo ya que la mayoría de seres no opondrá resistencia (y los que lo hacen huyen); además si aún no estamos lo suficientemente evolucionados será cosa de “crecer” un poco más para así poderles plantar cara y convertirlos en parte de nuestro menú.
Desplazarnos es una tarea de lo más fácil, basta con oprimir cualquier botón para acelerar mientras que con el pad analógico dirigimos el control de nuestro ser; el movimiento es a los lados pues si bien se trata de recrear una sensación de “profundidad” esta queda muy limitada.
En cada “nivel” aparecen unas formas circulares que parodian la “evolución” o “involución” de nuestro ser; las rojas nos ayudarán a progresar (siempre y cuando estemos listos), mientras que las azules servirán para retornar y completar la “misión” del lugar, aunque como tal el juego pretende ofrecer una libertad total.
El manejo es cómodo e intuitivo, en especial cuando nuestro organismo toma una forma similar a la de peces, aunque por lo general no conlleva ningún problema ni desplazarnos ni engullirnos a los demás seres, todo se hace de una manera parsimoniosa y relajante.
Atacar no supone una mayor tensión, tampoco cuando somos atacados ya que nuestro organismo jamás fallece, simplemente se transforma en una forma anterior; poco más habría que señalar de Flow más allá de la posibilidad de jugarlo con otros colegas.
DIVERSIÓN - flOw -
Difícilmente podemos decir que el modo para cuatro jugadores aumente o disminuya la experiencia lúdica, realmente no se le ve una mayor gracia a estar con unos colegas tratando de hacer sobrevivir a nuestro microorganismo (posiblemente lo mejor sea disfrutarlo en solitario).
Flow es un título diferente y desde ahí muchos lo justificarán (y lo defenderán); lo cierto es que diversión y relajación no siempre van de la mano a pesar de que ambas son experiencias agradables.
Tampoco llega a ser un título especialmente extenso ya que si bien hay muchísimas formas para evolucionar, a la postre todo se vuelve muy repetitivo; en fin Flow es un título dirigido solo a aquellos que más que un juego esperen un ejercicio de relajación.