GRÁFICOS - God of War: Chains of Olympus -
Visualmente las cadenas del Olimpo es un juego absolutamente increíble. Ni el más optimista con la plataforma de Sony hubiese creído que la portátil podría competir incluso igualar los resultados de Playstation 2. Indiscutiblemente, si comparamos esta entrega con la segunda parte de las ediciones de sobremesa (incluso con algunas partes de la primera) el juego no logra estar a la altura, aunque el mero hecho de intentar compararlos dice mucho del trabajo de Ready at Dawn.
No obstante, obviando los aspectos puramente técnicos (distancia de dibujado, modelado de los personajes, cantidad de elementos en pantalla, tamaño de los escenarios) hay varios puntos que no logran cuajar. El primero, uno de los más importantes y que afectan al desarrollo jugable: el frame rate del juego es muy inestable, demasiado para un juego de acción donde la precisión debería ser cualidad bandera. Cada vez que carga una sala o hay más de 3 enemigos en pantalla, la tasa de cuadros por segundo puede llegar a descender de 30 hasta 15. Otro punto técnico incómodo son los tiempos de carga, demasiado tediosos en ocasiones, aunque asumibles por culpa de la gran cantidad de datos que carga en cada ocasión.
La dirección artística sin estar mal, si que decae respecto a anteriores entregas. Algunos escenarios son especialmente brillantes, aunque reina la sobriedad y reiteración de salas. Los enemigos provienen de anteriores entregas en su mayoría o no sorprenden en exceso. Las texturas están demasiado ennegrecidas, demasiado grises siendo el último tramo del juego la parte más lucida.
No obstante, recuerdo que estas son simples llamadas de atención. Chains of Olympus es el juego más virtuoso de PSP, lleno de detalle, con una producción sobresaliente (desde las secuencias de vídeo, animaciones o los puntos a favor mencionados anteriormente) aunque el frame-rate sea demasiado inestable.
SONIDO - God of War: Chains of Olympus -
Ready at Dawn ha vuelto a inspirarse en sus predecesores y no ha intentado cambiar el tono épico/cinematográfico del original y su secuela. Cantos corales, melodías inspiradas en cánticos griegos y algunos remixes de la segunda entrega son los sellos de identidad de nuevo de la franquicia.
El doblaje al castellano cumple, estando todos los personajes doblados con énfasis y credibilidad. Tan sólo la voz de Kratos (precisamente ha tenido que ser la del protagonista…) desentona, siendo quizás demasiado jovial. En comparación, el doblaje americano tiene más nivel, lamentablemente no incluido en la edición PAL.
Los FX siguen siendo igual de espectaculares, con gran personalidad y contundencia. Las cuchillas de Kratos siguen siendo afiladas y mortales, los gritos de guerra espectaculares alaridos y todo fluye con pasmosa credibilidad.