JUGABILIDAD - Devil May Cry 4 -
Devil May Cry 4 continúa con el desarrollo de sus precuelas, pero introduce sustanciosas novedades como para coronarse como el más completo y definido título de la saga. La principal novedad será la inclusión de Nero como personaje principal (jugaremos 12 misiones con Nero y 8 con Dante). Nero es menos fuerte que Dante, tiene menos técnicas y la potencia de su revolver (y protagonismo del mismo) es bastante inferior que el del carismático caza demonios.
No obstante, el principal arma de Nero no será ni su espada ni sus armas de fuego: Nero tiene un brazo poseído por una fuerza descomunal, que le permite alcanzar enemigos, lanzarlos, hacer movimientos especiales (implacables y determinantes en muchos combates) o engancharse a lugares inaccesibles. Este simple movimiento (que accionaremos presionando el botón círculo) otorga una nueva dimensión al juego que sólo apreciaremos…cuando nos toque controlar a Dante. Al igual que en las anteriores entregas, podremos adquirir habilidades para los personajes a través de las orbes que vayamos recolectando por los escenarios o los puntos de habilidad que logremos (eliminar enemigos en el menor tiempo posible, con la mayor variedad de técnicas y sin recibir daños será premiado con altos rangos).
Y he aquí uno de los principales de fallos de Devil May Cry 4, el desarrollo, definitivamente, una lacra sin llegar a catástrofe. A la aproximada mitad del juego perderemos el control de Nero y empezaremos a jugar con Dante, personaje, con aptitudes completamente diferentes a las que estábamos acostumbrados durante las aproximadas 7/8 horas de partida. Dante tiene ahora todos los movimientos de Devil May Cry 3 incluidos los estilos pero esta vez no tendremos que seleccionarlos antes de comenzar el nivel, si no que se activarán “in-game” mediante la cruceta. Esta decisión es fantástica y abre un nuevo abanico de posibilidades para el personaje excepcionales, lamentablemente, no todos ellos tienen la misma utilidad (trickster y royal guard son prácticamente inútiles) al igual que algunas de las armas que iremos consiguiendo a lo largo del juego (más concretamente antes de finalizar el título. Cuanto más ansiéis a Dante, más os decepcionará perder a Nero.
El desarrollo es fantástico hasta que tomamos control de Dante. Prácticamente avanzamos por el entorno, sin tener que resolver estúpidos puzzles a calzador y centrándonos en lo que ha hecho grande a esta franquicia, el combate sin concisiones. Los enfrentamientos contra jefes finales son fantásticos, con sus rutinas perfectamente estudiadas y preparadas o las nomenclaturas de enemigos perfectamente diferenciales. El desarrollo con Dante se basa en deshacer el camino, repitiendo niveles incluso jefes finales sin ningún tipo de variación jugable. Este punto es decepcionante, casi increíble, que le resta seriedad a un título que hasta este punto podía codearse con los referentes.
DIVERSIÓN - Devil May Cry 4 -
Completar la aventura principal en nivel cazademonios (el nivel de dificultad más alto cuando empezamos el juego) puede llevarnos aproximadamente 12/13 horas dependiendo de las habilidades del jugador y su conocimiento de la saga. Una vez terminemos, se nos dará la opción de jugarlo en otros dos niveles superiores.
El juego tiene extras interesantes y su filosofía “arcade” nos propone rejugar una y otra vez los niveles para lograr la máxima puntuación (un compendio entre tiempo, orbes recogidos y enemigos eliminados con estilo). Una vez finalizado podremos ir desbloquando imágenes, artworks, un breve resumen de la saga o la arena de batalla, un lugar dónde derrotar enemigos infinitos en el menor tiempo posible (sólo apto para los más pacientes).
El juego no incluye modo a dos jugadores ni modo online. Es comprensible que el modo aventura no se preste a ello, aunque hubiese sido muy interesante haberlo incluido en la arena de batalla (aunque hubiese sido como simple detalle).