GRÁFICOS - Assassin’s Creed -
Si hay algo que, desde luego, no puedo discutir sobre Assassin´s Creed, es su insuperable apartado técnico. Si no el que más, es uno de los juegos que mejor muestra lo que dan de sí las nuevas consolas, lo que creo que viendo los juegos que han sido publicados últimamente (Crysis, Uncharted, Call of Duty 4) sobra decir que nos encontramos ante algo visualmente deslumbrante.
Assassin´s Creed es un juego que sabe jugar con las escalas y sorprende en cualquier altura. El modelado de los personajes es prodigioso, especialmente verlos en movimiento. Altaïr es un discípulo aventajado del príncipe, que se moverá con total fluidez por el escenario. Éste a su vez es un entorno orgánico, lleno de gente que parece tener vida propia por sus acciones (dialogarán, comprarán, se pondrán a escuchar a los profetas, rezarán etc.), mientras que se alertarán si nuestra conducta parece sospechosa.
La arquitectura de Damasco o Jerusalén está representada con alta fidelidad. Los edificios están muy cuidados y a su vez están inteligentemente concebidos para el desarrollo jugable (cada saliente, cada esquina será utilizable por nuestro personaje). La luz y las dimensiones es otro punto clave del título: de nuevo, Ubisoft Montreal crea una referencia sutil al primer Prince of Persia de la pasada generación utilizando una iluminación muy parecida, una “ultra-luz” que brinda al conjunto de majestuosidad y exquisitez. Por otra parte, el juego siempre que tiene oportunidad, aprovecha para enseñarte la impresionante distancia de dibujado que permite el motor, dónde podremos ver prácticamente toda la ciudad desde las alturas sin perder apenas detalle.
La dirección artística por lo general es sobresaliente. Inspirada en obras como El reino de los cielos (Ridley Scott, 2005) o la literatura de ciencia ficción de Philip K. Dick (siempre apoyándose en repercusiones políticas y de carácter ético) el juego brilla por su elegancia. Como puntos negativos (si hay que destacar alguno), las desagradecidas ralentizaciones y el acusado popping, que mientras que en algunos momentos puede ser anecdótico en otros es desesperante (como la multiplicación inesperada de enemigos).
SONIDO - Assassin’s Creed -
La BSO es arriesgada y también espléndida. Jesper Kyd firma su mejor trabajo desde la inesperadamente brillante banda sonora realizada para Splinter Cell: Chaos Theory (imagino que la influencia de Amon Tobin habrá significado mucho para el músico). En vez de aburrir al jugador con (de nuevo) composiciones épicas y de “época” (normalmente auténticos desastres horteras) Jesper ha contextualizado el juego aún más si cabe en un entorno de ciencia ficción centrándose en cortes electrónicos y de drum & bass.
La banda sonora se integra en el entorno de forma orgánica sin molestar en incidir en la acción. Destaca, especialmente, las persecuciones, dónde el volumen de la música sube y ayuda a subir la tensión, ya de por sí alta.
El doblaje, aunque hubiese preferido que se doblase en el idioma contemporáneo a la acción (el propio juego tiene una explicación bastante convincente para ahorrarse la localización) cumple con creces, siendo, particularmente, uno de los más adecuados que recuerdo últimamente.