INTRODUCCIÓN - Kane & Lynch: Dead men -
El último juego de los daneses IO Interactive partía con una premisa interesante. Una aventura de anti-héroes condenados a soportarse por un fin común. Kane & Lynch son dos hombres de mala vida pero con sutiles diferencias. Mientras que Kane es frío, un profesional con ligera moralidad, Lynch es un desquiciado paranoide habido de acción.
No cabe duda que el argumento tiene un pretexto interesante para un videojuego. De hecho, IO Interactivo han demostrado con sus otros juegos ideas muy interesantes como Freedom Fighters o Hitman (del cual acaban de realizar una adaptación cinematográfica…o algo así). En menor o mayor medida, siempre se trataron de juegos de acción completos, dónde nada estaba subyugado a la suerte y tenían un sentido del ritmo y la auto-conclusión muy definidos. Especialmente en Freedom Fighters, un juego a rescatar del olvido.
Todo el aspecto de Kane & Lynch recordará al cine de acción “gangster” de las últimas a dos décadas. Desde el aspecto, inspirado en películas como Training Day o Heat a los diálogos sobre-expuestos a la acción con ligeros toques de ironía de Tarantino (especialmente ácidos en los duelos verbales entre Kane y Lynch). Voy a ser sincero, pese a que el continuo tono general (apoyado en el muy discutible doblaje) es completamente artificial y exagerado hasta extremos insólitos (teatro del absurdo, lo llaman) rompo una lanza en su favor y acepto que el argumento, para un videojuego, está dentro de lo que cabe bien. El juego puede jugarse a un jugador evidentemente, aunque teniendo en cuenta el desarrollo de la aventura y el sentido co-operativo de los protagonistas, es coherente creer que el juego está destinado para ser jugado junto a un compañero.
Aquí llegan las decepciones. La dualidad de estos dos personajes (digamos que la brutalidad ante la templanza, el impulso ante la razón) sólo se plasma en que al iniciar cada misión, uno llevará una escopeta y otro un rifle de precisión. En momentos puntuales, Lynch (el asesino esquizofrénico) tendrá visiones dónde veremos a los rehenes o ciudadanos como policías o el momento más “Lynchiano” del juego (refiriéndonos claro al popular director de cine) los policías tendrán cabeza de cerdo. Desgraciadamente, esta situación (con un potencial enorme) se ha desperdiciado por un argumento a fin de cuentas, bastante infantil y superficial (Kane tendrá que cumplir un última misión suicida para ajustar viejas cuentas y recuperar a su familia, secuestrada por sus viejos camaradas delincuentes). Pero desgraciadamente, este no es el único “patinazo” de IO Interactive con su nuevo título.
Este último párrafo me lo guardo para la reflexión sobre Kane & Lynch. Tengo que admitir que la excesiva violencia y frialdad con la que se mueven los personajes por el entorno ha superado con creces lo que muchos otros títulos intentan de forma más infantil. En Kane & Lynch no hay piedad ni lugar para las prórrogas, se frivoliza con la vida humana con una facilidad pasmosa y algunos capítulos (especialmente dónde hay rehenes y ciudadanos) son demasiado explícitos en su violencia. Es un poco cuestionable que Lynch justifique sus asesinatos a inocentes como “avistamientos alucinógenos” de policías, desde el punto de vista ético, pero no obstante hay que recordar que es un juego de ficción. Pero una ficción muy peligrosa y perniciosa dependiendo en que manos caiga.