INTRODUCCIÓN - Genji: Days of the blade -
A golpe de katana llegan a la nueva generación “Los cuentos de los Heike”, clásicos en Japón y ya conocidos por nosotros tras poder gozar de la primera entrega de esta saga extraída de la mente de Yoshiki Okamoto.
Hace menos de dos años, en el 2005, fue lanzado para PlayStation 2 un juego llamado
Genji, el cuál estrenaría una franquicia que, para entonces, prometía mucho, y es que yo mismo fui el encargado de realizar su
análisis de MundoGamers, otorgándole un más que merecido 8,5 de puntuación.
Esta primera entrega, Dawn the samurai, podía presumir de ofrecernos, además de combates y puzzles, un sistema de desarrollo del personaje parecido al de los juegos de rol, consiguiendo
skills que podíamos usar para desarrollar el personaje a nuestra medida. Este sistema de mejora también estaba presente en las armas, pudiéndolas combinar con elementos y hacer piezas únicas. Además, siendo Genji un juego de acción ambientado en el Japón feudal, se decidió por implantarle el moderno “tiempo-bala”, bueno, no era bien bien igual que el visto en su descubridor, Max Payne, pero su base coincidía. Todo esto nos llegó bronceado con un espectacular apartado técnico y una ambientación más que lograda.
Pero en su secuela,
Days of the blade, las cosas no han salido tan bonitas y románticas como cabría esperar, y es que, como se suele decir, las prisas no son buenas. Como hemos comentado más arriba, la primera entrega de la saga apareció a la venta a mediados de 2005, es por eso que, haciendo números, nos podemos dar cuenta del poco tiempo que han tenido los chicos de
Game Republic para tener lista su secuela en el lanzamiento de
PlayStation 3 (añadiendo aquí el aprendizaje que requiere trabajar para una nueva plataforma). Aunque quizás hubiese sido mejor dejar de lado la
títulitis a la hora de estrenar un sistema y centrarse más en elaborar un buen producto, las secuelas de los títulos no creemos que deban salir como churros. Aunque es evidente que esto interesa en el ámbito económico, parece ser que ofrece unos resultados desmerecedores, dignos de un programa que no ha tenido tiempo de evolucionar y dando lo mismo que en la anterior entrega (sino que le pregunten a la segunda parte de Siren).
Y es que de bien seguro que muchos de nosotros ya estamos cansados de ver como, a partir de un título exitoso, se desarrollan dos o tres entregas más en cosa de un par o tres de años. Véase sagas como “Prince of Persia”, muchas entregas en poco tiempo y todas similares, o “God of War”, cuya secuela no ha tardado en darse a conocer y que, por lo visto, entrará en esta mecánica de ofrecer más de lo mismo. Pero como ya hemos dicho, esta estrategia reporta beneficios a las empresas (algo necesario cada día más debido a los altos costes de desarrollo), pero claro está que si quieres crear un buen producto (dentro del contexto en que es lanzado), has de dedicarle su tiempo, algo que nos han enseñado, por ejemplo, los chicos de “Poliphony Digital” con sus “Gran Turismo”.
Esto va de samurais
La historia de esta segunda parte de Genji fluye directamente a partir del final de la primera, la cuál nos metía en la piel del joven samurai
Genji No Minata, que debía de combatir con los miembros del resto de clanes (situémonos en el Japón Feudal del siglo XII) para así salvaguardar los poderosos cristales de intenciones malignas. De esta manera, su sucesor, Days of the Blade, sigue con esta historia aunque desde un punto de vista más lineal y menos profundo. Y es que si bien la historia no era uno de los puntos fuentes del título original, en esta ocasión la cosa aún pinta peor, siendo las secuencias muy escasas y cobrando el protagonismo los diálogos, que no consiguen situarnos en una argumento demasiado interesante.