JUGABILIDAD - Genji: Days of the blade -
Si bien el apartado técnico resulta, a grandes rasgos, agradable y la ambientación lograda es más que satisfactoria, todo esto se rompe cuándo llegamos a este punto, es aquí donde el juego demuestra que ha salido a la venta demasiado pronto ¿Recordáis que antes hemos comentado el poco recorrido de los escenarios? Pues bien, a la hora de jugar es cuando esto más se nota, ya que la fórmula del juego se limita a atacar sin parar, nada de estrategias, posibles ataques por sorpresa en lugares ajenos al plano del suelo, o interacción con los elementos del decorado para hacer de nuestra presencia algo terrorífico para el enemigo.
Además, siendo Days of the Blade un título de acción, es un enorme pecado el hecho de haberse limitado a instalar
cámaras fijas que no siguen el ir y venir de puños y patadas. Este sistema de seguimiento hubiera sido totalmente válido en un juego de terror , pero no en uno de acción (Resident Evil 4, por ejemplo, demostró como el paso de la saga a la camará en movimiento redujo considerablemente la ambientación de terror y supervivencia, pero encajó bien con sus elevadas dosis de plomo). De esta manera, en muchas ocasiones no sabremos bien bien dónde encontrar al adversario y nos tendremos que limitar a machacar los botones del
Sixasis sin parar hasta dar con él y derrotarlo.
Por otra parte, decir que será muy sencillo enlazar ataques para así realizar largos
combos, aunque esto nos aburrirá a la larga, ya que dichos combos son muy escasos y nos hartaremos de ver siempre los mismos movimientos. Tampoco el poder cambiar de personaje en “cualquier” momento (en medio de un ataque no se puede, precisamente cuando sería más adecuado hacer el relevo) es un aliciente, ya que el mejor, sin duda, es el propio Genji, y los otros tres componentes de nuestro equipo (Shizula, Benkei y Lord Buson) tampoco alteran el control ni tienen habilidades especiales, simplemente se mueven diferente, algo que poco aporta a la jugabilidad en si.
DIVERSIÓN - Genji: Days of the blade -
Está claro que el mayor temor de toda aventura de acción es el caer en el aburrimiento, ya que tanto machacar botones puede resultar repetitivo y monótono. En este caso, el juego que tenemos entre manos ha temido con motivo, y es que la corta duración de este es algo de agradecer, visto que el pegar, pegar y pegar es un hecho. Como ya os hemos comentando, las escenas de acción se basan en realizar combos sin parar, habiendo muy poca variedad, además, los escenarios no dan para mucho, la cámara tampoco y el poder cambiar de luchador es solo anecdótico. A todo esto, le hemos de sumar una
IA de nuestros enemigos preocupantemente baja (excepto en los jefazos), lo que hará de esta segunda parte de Genji un programa facilón.
Por suerte, no todo será siesta y monotonía, pues, se han incorporados algunas virtudes que, aunque no son muy profundas, darán algo de variedad. Una de ellas es el sistema de
contraataques, el cual ejecutaremos si atacamos justo antes de recibir el impacto del enemigo, algo a lo que no nos costará cogerle el truquillo y que se convertirá, rápidamente, en una herramienta más. En otro lugar, tenemos el ataque llamado
Kamui, que se limita al tener que pulsar ciertos botones en el momento indicado, esto, acabará con aquel que tengamos alrededor. Pero lo mejor de todo es que nuestros enemigos también podrán hacer uso de esta técnica, por lo que, de la misma manera, deberemos de protegernos, algo que verdaderamente romperá la rutina de los combates. Otro elemento que variará el desarrollo del juego serán los puzzles, aunque no logran convencer, resultan demasiado escasos, sencillo y simples.
Finalmente en este apartado, decir que el cúmulo de espadazos tendrá como premio la mejora de nuestras armas, aunque esto de poco nos sirve si el protagonista de la historia no evoluciona a la vez. Por otra parte, alabar la variedad de contrincantes que nos encontraremos, como mínimo no son todos iguales (algo a lo que estamos demasiado acostumbrados).