Disgaea 4 es la nueva entrega de la demoníaca serie de RPGs tácticos de Nippon Ichi. La franquicia comenzó en el año 2003 contando la desventura de Laharl en PlayStation 2. Desde entonces se ha convertido en uno de los grandes estandartes del rol táctico nipón. Fama, por cierto, que no le ha llegado de forma gratuita: su indiscutible calidad jugable, sus historias y protagonistas le han servido para labrarse una merecida aureola que le ha valido para llevar la serie a consolas portátiles y permitirse el lujo de hacer, incluso, algún que otro spin-off.
Multitud de juegos, multitud de formatos y multitud de personajes… ¿Por dónde comienzas a analizar un Disgaea? En un escrito sobre una obra de las presentes características es difícil explicar las virtudes que dispone para usuarios más acostumbrados a su ritmo y metodología sin obviar a los nuevos que, quizás, deseen entrar en una serie que permite pocos errores y que no es paciente con los novicios. La curva de dificultad es francamente alta a las pocas horas de comenzar, y eso podría desesperar a los que no estén dispuestos a encajar ciertos golpes jugables.
¿Para los experimentados? Un oasis de humor 100% japonés, diseños de la casa y una jugabilidad endiablada que hará explotar el contador de horas de los acérrimos. Cuenta el periplo del vampiro Valvatorez, compulsivo comedor de sardinas que desea salvar la fauna prinny, en peligro tras una descabellada idea del gobierno central. Los que ya sepan a qué se enfrentan cuando gastan 60€ por un videojuego así ya están esbozando una sonrisa en sus rostros. Está justificada: las risas y el surrealismo es una garantía que nos cobramos desde el primer minuto de historia.
Sencillas normas para entender, de una manera demasiado simple, el concepto jugable: controlamos varios personajes en un mapa y debemos enfrentarnos contra un número X de enemigos. Tendremos un turno para nosotros y otro para la máquina. En cada turno, dos acciones básicas: mover y atacar, dependiendo de las características de nuestros protagonistas podremos atacar con mayor potencia, movernos más casillas o ejecutar una serie de magias y habilidades que otros miembros del equipo no podrían hacer dadas sus características. Ahora multiplica las posibilidades de la fórmula que os presento por 200 y tendrás una idea algo más precisa de lo que podría ser Disgaea 4