Análisis de The House of the Dead Overkill Extended Cut
Si ves una película de Tarantino sabes que no puedes tomártela en serio al 100%. Si lo haces no entenderás ese humor negro que subyace tras escenas como el comienzo de ‘Reservoir Dogs’ o la falsa explosión de acontecimientos del final de ‘Malditos Bastardos’. Para hablar de The House of the Dead: Overkill Extended Cut quizás sería más adecuado mencionar ‘Death Proof’ o las películas de Robert Rodríguez ‘Machete’ y ‘Planet Terror’, esta última incluso comparte texturas y cortinillas con el juego de SEGA.
The House of the Dead nunca fue un juego serio. Su lugar estaba en las salas arcade con adolescentes disparando a zombis y monstruos con pistolas de infrarrojos; su inspiración era el cine de terror de Serie B: diálogos surrealistas en un mundo donde la sagre, por exagerada e inverosímil, producía más risa que miedo. Una vez que las salas de recreativas quedaron fuera de juego, House of the Dead vivió una época de oscurantismo sobreviviendo a bajo precio en PC mientras miraba a un futuro que se presentaba en forma de consola. Primero llegaron las adaptaciones para Dreamcast y más tarde los ports para Wii.
The House of the Dead: Overkill apareció para Wii en el año 2009, desarrollado por Headstrong Games y publicado por SEGA, se trata de una secuela del primer The House of the Dead, en la cual el mítico agente "G" aparece representado como un novato. El juego fue casi más famoso por lo explícito de su lenguaje y por batir un récord Guiness al incluir más de 200 veces la palabra "fuck" (joder) y "motherfucker" (hijo de puta). Y tras su paso por Wii, The House of the Dead: Overkill se estrena ahora en PlayStation 3 con una ‘versión extendida’ que cuenta con nuevas armas, enemigos y escenarios.
Ficha técnica
Género: Shooter sobre raíles Desarrollo: Headstrong Games Distribución: SEGA Plataforma: PlayStation 3 Lanzamiento: 28 de octubre de 2011 Precio: 49,95