Guerra de tartas
Dicho lo anterior no queda otra que entrar en detalles diciendo que, sea cual sea el modo de juego que escojamos,
la partida siempre se dividirá en dos bandos, cada uno de ellos con su propia fortaleza y con sus 16 miembros, los cuales podrán estar controlados por la CPU o por usuarios (en caso que el numero de jugones online no llegue al cupo máximo, será la propia maquina que controlará los caracteres restantes) y que, teniendo en cuenta que son dos bandos los que batallan, situarán en pantalla
un total de 32 jugadores.
Cada equipo tendrá inicialmente la misma condición, los mismos “soldados” y las mismas posibilidades de personalización, pues,
en cada base habrá una serie de maquinas que fabricarán sombreros, cada uno de ellos diferente y con él poder de transformar al personaje que se lo ponga en el representante de un “oficio” en cuestión. De esta manera, habrá la maquina que fabrique sombreros de mago, la que fabrique sombreros de sacerdote, la que haga lo propio con los de arquero, los de guerrero y los de trabajador.
El sombrero que nuestro personajillo llevé será vital para saber cual es nuestro papel en la batalla ya que, por ejemplo, el sacerdote será el único capaz de resucitar a compañeros caídos, mientras que el arquero será el más habilidoso en los ataques a largas distancias y el trabajador el único capaz de construir recursos como escaleras o puentes que nos irán de perlas para asaltar la base enemiga. Esto hará que cada partida tenga su particular dote de estrategia, ya que no valdrá el salir con todo a por el enemigo, sino que una buena sincronización en el terreno y una ejecución de nuestras habilidades acertada será vital para lograr la victoria, por lo que si bien los guerreros y los magos serán los caracteres más ofensivos, no deberemos evitar la importancia que el resto puede tener en la retaguardia.
Objetivo de la guerra
Hasta ahora he hablado de lo que nos encontraremos en cada una de las partidas pero no del objetivo esencial de estas, ya que serán varias las opciones dependiendo del modo de juego que elijamos. De esta manera
el modo estrella del título consistirá en rescatar a nuestro princesa de la base enemiga (nosotros en nuestra base tendremos a la princesa del rival, lógico), algo que ya os habréis intuido por lo que he comentado en el punto anterior pero que no es tan simple como parece.
Esto es debido a que dadas las dotes estratégicas del programa no será nada sencillo entrar en zona rival y menos aún salir con la princesa en nuestros brazos, lo que repercute en salir con vida, claro está. Además, si bien ya conocemos el “Princess” del juego, aún no sabemos a que viene el “Fat”, el cual supone el punto más característico de la encrucijada al traducirse en decenas de tartas repartidas por cada uno de los terrenos de juego, siendo vital su recolección de cara a preparar una buena, atención, defensiva. Y es que
a base de tartas podremos engordar a la princesa que tenemos presa, lo que hará aumentar su peso y, por consecuencia, dificultará enormemente su tarea de recuperación por parte del bando enemigo.
Otra modalidad de juego es la llamada
, que bajo el mismo contexto que la anterior nos reta a rescatar, esta vez la dama enemiga, en tres ocasiones, quien lo consiga primero gana. Por su lado la opción Invasión deja de lado la esencia de capturar la bandera para ponernos en la piel de unos tipos que deben conquistar torres... el reino que más de estas construcciones tenga en su poder será el vendedor. Finalmente damos con el modo Duelo, que prescinde de princesa alguna y se limita únicamente a retar ambos bandos a un combate sin reglas cuyo vencedor será el que no sea aplastado por el rival. En este punto destacar la brutalidad a la que pueden llegar las disputas, pues, en los escenarios habrá decenas de destrozos, sangre, soldados caídos, magia volando por los aires, etc.
Y bien, supongo que en este punto se debería hacer mención del modo Fútbol también, que actuando a modo de kit kat nos reta a marcar goles en la portería contraria con el añadido de la brutalidad de la guerra en el campo de juego. Todos estos serían los modos de juego disponibles en el modo online, pues, como ya he comentado esta es la razón de ser del juego, siendo el modo para un jugador una simple anécdota.
Gráficos y sonido
Por último hacer mención al aspecto técnico del título, que mediante gráficos cel-shading consigue un toque muy adecuado y gamberro, ofreciendo además un notable nivel de detalle y unas texturas al mismo nivel, por lo que en este aspecto no hay queja alguna más aún si tenemos en cuenta que no daremos con ralentización alguna pese a que la intensidad de la batalla sea descomunal. Aunque bien, de lo que sí que nos podríamos quejar es del lag que se puede apreciar en ciertas ocasiones, algo que esperemos se solucione mediante algún parche.
En cuanto al aspecto sonoro, Fat Princess presenta una B.S.O con un marcado toque medieval que, pese a su buena contextualización, pasa desapercibida visto el gran griterío que habrá en toda partida posible.