Dos títulos creados por el mismo estudio pero con resultados completamente irregulares. En términos de calidad,
Saint´s Row 2 dista tanto de
Red Faction: Gerrilla que resulta difícil de creer que ambos desarrollos estén firmados por
Volition.
Finis coronat opus
Efectivamente
el fin corona la obra y Red Faction: Guerrilla es un juego excelente, al contrario que ese sandbox extrarradial llamado Saint´s Row 2. Pero esta sentencia latina también es útil para hablar de la mecánica del tercer Red Faction que llega al mercado, de la saga ya hemos hablado en el avance del título.
En primer lugar, Red Faction: Guerrilla cuenta con un arriesgado guión, aunque poco profundo, que toca la superficie de temas tan interesantes y actuales como el terrorismo. Mientras que unos, en este caso los mineros de Marte, ven al protagonista,
Alec Mason, como un liberador para otros –la
EDF- es un terrorista sin escrúpulos. Ambos puntos de vista son válidos y ni siquiera Mason está de acuerdo con sus propias acciones, tan solo se deja llevar por la corriente de sucesos tras la muerte de su hermano a manos de soldados de la EDF. El problema con esto es que es imposible entender las razones que mueven a Alec Mason para continuar ayudando en las misiones de la guerrilla de mineros marciana, la
Red Faction. No le mueve ni el odio por la muerte de su hermano ni tampoco ningún ideal concreto, y además podemos ver como cuestiona los procedimientos de la Red Faction en varios momentos del juego.
En cualquier caso Alec Mason siempre culmina con éxito sus misiones, aunque estas tengan que cobrarse multitud de vidas. Cierto es que la EDF (Earth Defense Force) ha hecho un mal uso del poder que sus heróicas acciones, descritas en anteriores entregas de la saga, hechos que podemos intuir gracias a los comentarios de los mineros del tipo:
“¿cómo hemos permitido algo así?” que, por otro lado, recuerdan al entusiasmo frustrado de los alemanes después de la Segunda Guerra Mundial.