Lara Croft, de icono pop con un séquito de títulos a sus espaldas de dudosa calidad legitimado por una crítica permisiva y una base de fans poco fiable, a personaje a resucitar…por convicciones profesionales.
Efectivamente. Gracias a todos, ya estamos lejísimos de la deplorable imagen con la que Eidos manchó el personaje con Angel of Darkness; Si Legend fue el primer paso, Anniversary la confirmación, este Underworld es el salto definitivo que no sólo arroja luz, si no esperanza en el género.
Y es que varios puntos y comas hacían faltan en Tomb Raider, no sólo para justificar su fama, si no para llegar a calar al jugador hardcore, el único que a día de hoy puede seguir interesado en este género, maltratado y evolucionado en direcciones bien contradictorias.
Por una parte, Tomb Raider Underworld nos muestra una Lara Croft más adulta, más oscura y con una serie de evoluciones tanto introspectivas como de forma (de forma global, al videojuego, me refiero) . Esta vez, sí, se trata tanto de un plataformas profundo, como de un juego de acción contenido, como de una aventura con puzzles satisfactoria.
No obstante y aunque este título sirva como el paso adelante definitivo, Cristal Dynamics tiene la oportunidad ahora de explotar en el sentido que prefiera las posibilidades de Croft. Esperamos que en su próximo título sean conscientes de su propio potencial y decidan hacer lo que, básicamente, les venga en gana. No obstante sigue leyendo para conocer todas las virtudes y defectos del mejor Tomb Raider de todos los tiempos.