Desde lo alto de los rascacielos más emblemáticos del globo vuelve Spider-Man, un héroe de los de antes que, a pesar de ello, ya ha protagonizado tres títulos de nueva generación... ¿Habrá encontrado ya la fórmula del éxito?
Tras un mediocre Spider-Man: ¿Amigo o enemigo?, no eran demasiadas las esperanzas que tenía puestas en El reino de las sombras, un título que, al igual que el anterior, se había anunciado muy repentinamente y, en general, con un modus operandi similar al de su “predecesor”.
Verdaderamente uno se llegaba a plantear si nuestro héroe arácnido más famoso había llegado al punto de necesitar una gran producción cinematográfica detrás para tener su buen binomio en el sector del ocio electrónico, pese a que su ultima programa de estas características (Spider-Man 3) dejó algo que desear. Por suerte, mi intuición andaba algo descaminada, pues, Spider-Man: El reino de las sombras retoma todo el espíritu de su protagonista y universo para ofrecernos una aventura de acción que hará las delicias de los fans de este veterano trepamuros. Esto no quita que sea un producto ampliamente mejorable y con defectos apreciables, pero todos estos handicaps deben pasar a un segundo plano cuando se aprecia, de nuevo, el alma de Spider-Man.