Análisis Bioshock para PS3

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Bioshock (Página 2/3)
Escrito por Omar Álvarez, el 06/11/2008.

Análisis de Bioshock - Pag 2

Revisitando Rapture


De Bioshock se ha hablado mucho pero parece que siempre quedan cosas en el tintero. Es un título difícil de abarcar, tanto por su polémico concepto, sus decisiones morales y particularidades jugables.

Rapture funciona como hilo conductor de nuestra aventura. Como jugadores, asumiremos el rol de nuestro personaje en primera persona, aunque recibiremos pequeñas pinceladas de nuestra vida pasada de forma puntual. Este goteo en la historia llega a un climax que jamás destriparemos, uno de los giros argumentales más sorprendentes y sorprendentes de la historia del videojuego.

Pero Rapture es mucho más que un guión bien planteado. Debido a que la sociedad construida por Andrew Ryan ha caído sobre su propio peso (un liberal que propuso una sociedad a espaldas del resto de conciencias políticas), toda el entramado urbano de Rapture ha sucumbido ante los desvaríos de sus habitantes, adictos al EVE, una droga potenciadota de habilidades.

En este paraíso ético para el artista, el científico o el mercader, también otorga libertades al jugador: las siniestras y populares niñas que acompañan a los big daddies (gigantes de hierro acorazados, con uno de los diseños más espectaculares que se recuerdan en los últimos años), nos perseguirán y rondarán Rapture en busca del preciado Eve. Será nuestra decisión exterminarlas o salvarlas, recibiendo distintas recompensas.

Con el Eve modificaremos genéticamente nuestras capacidades. Utilizando los plásmidos (uno de los pilares fundamentales de la jugabilidad de Bioshock) podremos congelar a los enemigos, electrificarlos, manipular objetos mediante telequinesis o potenciar nuestra habilidad como ladrones, etc.

El mayor logro sin duda 2K Boston, es la impecable narrativa de Bioshock: esta sociedad tiene el encanto diatópico de una pesadilla steam-punk, pero a su vez sentiremos empatía con sus habitantes, con todos los relatos que han desperdigado por la urbe. La investigación y cuidadosa dirección artística son la verdadera forma de apreciar Bioshock.

Esta edición es técnicamente muy parecida a la de Xbox 360, publicada hace un año, aunque con algunas peculiaridades: el nivel de detalle es sensiblemente peor. No obstante esta versión tiene algunas mejoras, como los nuevos modos de juego, los parches adicionales que se fueron colgando en Xbox Live y se han incorporado trofeos. Lamentablemente, el modo Challenge Room (exclusivo) no llegará hasta el 20 de noviembre.

Reposando la obra


La mitificación es peligrosa. Bioshock es un juego brillante, no cabe duda, pero no perfecto. En el sector del videojuego, la subjetividad se suele confundir con imparcialidad, encontrando centenares de críticas clónicas y actitudes propias de un rebaño.

Con Bioshock se han planteado una polémica sobre unos dilemas morales pero que en realidad no son tan determinantes. Dejemos vivir o morir a las niñas, la recompensa hacia no corrompernos es demasiado evidente y pierde su propio peso. Toda el entramado argumental de Rapture es brillante, pero su conclusión pobre, siendo una crítica a la ideología liberal simplista y carente de base (con, ejem, un “guiño” no muy discreto a “La rebelión de Atlas”, de Ayn Rand).

Este es un factor fundamental para comprender y disfrutar Bioshock. La industria del videojuego, por mucho que queramos ocultar, es culturalmente pobre, demasiado enfocada a un público complaciente, siendo suave, “poco exigente”. La dirección artística de Bioshock es resultona, pero no re-inventa la rueda como muchos pretenden hacernos ver, ni sus entresijos argumentales son tan profundos. A todos aquellos que alaban Bioshock como una obra paradigmática, les recomiendo un paseo por “Metropolis” de Fritz Lang, La máquina diferencial, o el propio “La rebelión de Atlas”.

Las particularidades de Bioshock son muy interesantes en principio (sobre todo el equilibrio entre los plásmidos y las armas) pero se disuelven a medida que avanzamos. Recorrer los escenarios tubulares de Bioshock es más lineal y plano de lo que parece en principio, con los dos últimos capítulos, especialmente flojos. No obstante recorrer el inquietante hospital o el nivel del teatro son algunos de los más fascinantes de toda la generación.

Bioshock
Uno de los mejores juegos del pasado año.
Bioshock
Versión ligeramente diferente.
Bioshock
Técnicamente menos cuidado.
Bioshock
Los impresionantes big daddies.
Bioshock
El uso de los plásmidos es ejemplar.
Bioshock
Steampunk a go go.
Bioshock
El esperado modo...no incluído.
Bioshock
Ambientado de forma sublime.
Bioshock
Una niña llorando su big dady.