Análisis de Battlefield: Bad Company |
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INTRODUCCIÓN - Battlefield: Bad Company -Battlefield es una de las sagas de PC más prestigiosas por su magnífico e impecable experiencia multi-jugador. Combates masivos, entre decenas de ususarios ha llevado a esta franquicia por todo tipo de ambientes (futuristas, históricos, presentes ficticios) hasta este fabuloso spin-off. Bad Company nace como un pequeño apunte de lo que significaría Battlefield mono-jugador y como un importante matíz dentro del género más prolífico del videojuego en la actualidad. Se trata de un FPS con tintes tópicos y continuistas pero que gracias a numerosos aciertos, pone una nota de color entre sus cada vez más comunes intrascendentes y genéricos rivales. Una de las novedades más interesantes son las referencias a las que Bad Company hace gala. Nada de marines sin personalidad que están dispuestos a dar su vida por su patria. En Bad Company seremos Preston Marlowe y nuestra cuadrilla (mala compañía, sin duda) un grupo de ávaros soldados en busca de... dinero. Desde este punto de partida, no es difícil imaginar el glosario de chistes, de mal habladurías, referencias a películas como 3 reyes, La chaqueta metálica o novelas como Papillón. Un buen intento, quizás un poco inocente, de mejorar el tono narrativo y hasta el momento meramente anecdótico de los FPS bélicos. Pero más allá de crear un argumento sólido en un género tan prolífico, el verdadero acierto de Bad Company es en destruir las barreras psicológicas como que detrás de un muro siempre estarás a salvo. La nueva física que permite destruir cualquier pared o cobertura, crea una tensión particular y muy pertinente. |
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