JUGABILIDAD - Dark Sector -
Sin duda, el Glaive supone una diferencia lo suficientemente rica como para considerarse no un paso más allá, ya que no pretende revolucionar el género, pero si un paso hacia un lado que logra cuajar de forma impoluta.
En efecto, tanto el sistema de apuntado, acción, mejora y compra venta de armas o incluso algún combate contra los jefes finales, es herencia directa de Resident Evil 4. Los tiroteos, obligándonos a buscar continuamente un punto de cobertura, cierta estrategia y precisión, recuerdan al sistema de combate de Gears of War o del reciente Uncharted.
Pero el verdadero punto clave de Dark Sector como hemos dicho residen en el Glaive. El mortífero arma de tres puntas metálico podrá ser lanzado a una distancia prudencial, para herir, mutilar o degollar a nuestros enemigos (con un sentido del gore y los vicios más ocultos de los jugadores sin igual), lo podremos utilizar para coger elementos clave repartidos por el escenario a los cuales no tengamos acceso o resolver pequeños puzzles.
En un inicio no tendremos una gran variedad de movimientos, pero a medida que avancemos por los niveles adquiriremos más habilidades. Una de las más destacadas es poder lanzar el Glaive y controlarlo a distancia, en un impresionante “tiempo bala” con el que podremos impactar a más de un enemigo a la vez y decidir su trayectoria. Podremos acceder a partes recónditas, con una precisión incunable con este movimiento, aunque en esta versión se ha optado por controlarlo con el sensor de movimientos sixaxis (preferible de forma tradicional).
No obstante, seguimos teniendo armamento tradicional, una pequeña pistola que nos servirá para eliminar enemigos en distancias cortas o disparos de precisión. Podremos recoger armas rivales, pero su uso es limitado, ya que en contacto con el virus que llevamos incorporado (recordemos que somos una amenaza a exterminar por el gobierno) se auto-destruirán en breves segundos. Esto lejos de ser un añadido innecesario, nos obliga a reutilizar el Glaive y aprender sus vicios y virtudes, un movimiento magistral (en las primeras versiones del juego mostradas, este sistema no existía), una decisión que podría haber destruido el juego convirtiéndolo en genérico e impersonal de no obligarnos a divertirnos con la cuchilla.
DIVERSIÓN - Dark Sector -
Completar la aventura principal puede llevarnos unas 10/11 horas, dependiendo de nuestra habilidad. Una vez completado, accederemos a la dificultad brutal (no existe nivel fácil, empezamos directamente en el normal) donde los enfrentamientos estarán mucho más ajustados y nos exigirán más precisión.
Los niveles por lo general cumplen, existiendo eso sí algún que otro alti-bajo. Los primeros conviven con la ausencia del Glaive como tal (pese a que la podremos utilizar, aún no habremos obtenido todo su potencial) con algún intermedio un tanto repetitivo. Los puzzles son livianos, ayudan a darle variedad al juego y en algún momento en concreto, podremos llevar incluso vehículos.
Donde si que no hay salvación posible es con los jefes finales: sus mecánicas de ataque, muy pobres y previsibles pretenden ocultarse con que en ningún momento sabremos con certeza si les estamos produciendo daño o no. Esto crea incertidumbre en el jugador y en más de una ocasión desesperación, cuando probablemente estemos atacándole de forma correcta.
El modo multi-jugador Online contempla varias opciones interesantes a destacar, como un modo tipo “captura a la bestia” donde uno será un contagiado contra una escuadra de soldados. Otras modalidades clásicas como Deathmatch alargan la vida del título aunque su foco de atención principal es el modo principal.