GRÁFICOS - Lost Planet: Extreme Condition -
En el plano técnico nos encontramos con la primera decepción de esta versión. Tras una tediosa e insoportable instalación (superando el cuarto de hora) nos topamos con una inexplicable degradación del origina, publicado hace más de un año para una consola supuestamente inferior técnicamente.
Lo primero que llama la atención son las secuencias cinemáticas: en tiempo real, con el propio motor del juego, alcanzan continuamente los 60 fps estables. Cuando terminamos de ver los vídeos y nos disponemos a jugar, nos topamos con unos 30 fps forzosos, con continuas caídas que hacen el juego mucho más brusco y forzado que la versión original para Xbox 360 (primera jarra de agua fría en nuestro rostro) .
Las texturas están mucho más comprimidas, mostrándose a peor calidad con algunas carencias serias especialmente en los gigantescos mechas, desmereciendo en general un conjunto que en su momento fue lanza técnica. Se ha perdido también algunos efectos, como el de las explosiones (siguen siendo impactantes pero no tan espectaculares debido a ciertos defectos gráficos que aparecen con cierta relatividad).
Por otra parte, la dirección artística (esta si que inalterada) logra despuntar por momentos: los impresionantes y austeros paisajes helados son algunos de los más bellos que ha dado la actual generación, tanto por su singularidad como por algunos bellísimos efectos de luz.
El tamaño de algunas criaturas es impresionante, los combates muestran cientos de criaturas en pantalla aunque los diseños de los personajes recaen en los tópicos más tórridos del manga industrial. Un apartado tan irregular como la propia versión, que podría haber significado un referente para toda la generación actual en general.
SONIDO - Lost Planet: Extreme Condition -
La BSO de Lost Planet no brilla por tener un sonido particular, apoyada más en los efectos sonoros que en las propias composiciones. Estas, de carácter clásico militar, beben de la sci-fi de los años 90 sin contemplaciones conformando una score llena de tópicos que sólo funciona como sonido de fondo.
El doblaje en perfecto inglés (subtitulado eso sí a nuestro idioma) es bastante bueno, con una producción cuidada aunque donde el juego se lleva la palma es en la implementación del sonido digital y la atmósfera en general.
Los FX que emiten las criaturas, las explosiones, las bancos de bestias voladoras o el sonido de los mechas (armas robóticas que utilizaremos en más de una ocasión para salir del paso) son brillantes, trabajados y realmente únicos, de lo mejor del título.