JUGABILIDAD - Dogz -
Aunque la primera impresión sería la de estar ante un juego de mascotas virtuales, Dogz nos propone una aventura sencilla hasta el extremo donde dos perritos terminan generando un enorme lió en su pueblo a causa del ardid de un astuto lobo.
Es un argumento sencillo y lineal, aunque nos permitirá unas distracciones para que estos perros puedan “jugar” libremente (al fin y al cabo son unos pequeños); que nos llevará a conocer los diferentes lugares del poblado cumpliendo con una serie de objetivos que por lo general implican encontrar objetos y resolver puzzles absolutamente fáciles.
De todos modos el juego trae su “moraleja” en la historia y se nota que se enfatizó el carácter infantil en su elaboración (a lo mejor serviría para que los más pequeños “trabajasen” con este videojuego en la escuela).
El manejo de nuestro cachorro es bastante intuitivo (no se podía esperar algo distinto); básicamente con el botón “X” activamos las acciones, mientras que el botón cuadrado sirve para olfatear las pistas que nos lleven a un determinado objeto.
Como seremos unos perros (en el juego) nuestra función será olfatear y cavar para meter o desenterrar objetos; esta función se hace con el botón triangulo y es definitiva para superar unas pruebas a manera de minijuegos durante la aventura.
Como estaremos en sitios inseguros es posible que nos encontremos con serpientes o demás animales peligrosos, estos nos podrán incluso envenenar; por fortuna contaremos con unos ítems de curación ante los diferentes eventos que irán apareciendo.
Hay lugares áridos donde nuestro canino ánimo se puede deshidratar y otros donde al contrario se puede congelar, no obstante podremos hacernos a ítems que nos salven de estos pequeños infortunios; eso sí, no vayas a esperar violencia en alguno de sus contenidos porque simplemente no aparecerá.
Por dar un ejemplo, cuando una serpiente nos ataca lo descubriremos por que el icono de ella en la parte superior nos mostrará una señal de peligro; además nosotros contaremos con unos corazones en la parte superior que irán menguándose si recibimos ataques.
El pequeño tamaño de nuestros perros se compensa con su agilidad a la hora de sortear obstáculos; es así como logran saltar entre salientes de manera automática (similar a los juegos de Harry Potter) e incluso puede nadar si es necesario; también puede emprender carreras pero dado que es un animal tan pequeño sus pasitos apenas dan para avanzar sobre los escenarios.
Durante la aventura iremos recolectando diferentes ítems con los que podemos ataviar al perrito; es a la postre uno de los elementos más atractivos del juego pues los cachorros se ven muy lindos con toda clase de objetos como ropa y adornos (y seguimos con las cursilerías).
Al ganar terreno se activarán minijuegos que podremos jugar posteriormente sin necesidad de asumir la aventura y aunque son básicamente las mismas pruebas hay que destacar que las podremos disfrutar en compañía de un amigo.
De hecho
jugar con un colega constituye un buen atractivo de cara a la longevidad del juego (si es que conseguimos alguien que nos quiera acompañar con estos caninos); son pruebas sencillas pero el reto termina incluso enganchando (en serio).
Aunque estos minijuegos también se pueden utilizar contra el CPU lo ideal es participar con alguien más; en estos casos la pantalla se divide verticalmente y podremos participar en distintos juegos tales como atrapar la bandera o conseguir determinados objetos en un tiempo determinado (aunque no vamos a encontrar un minijuego de “ataque” entre perros ni nada por el estilo pues aquí no hay violencia).
DIVERSIÓN - Dogz -
La aventura de Dogz no llega a ser tan corta a la postre en la medida que asumamos que se trata de un título para los más, más pequeños del hogar; resolver todas las misiones de un determinado escenario llevará un buen tiempo; además los minijuegos alcanzar para entretener otro buen tiempo.
No se puede asumir este juego de una manera distinta a pensarlo en algo dirigido a lo más pequeños (o a amantes incondicionales de los perros); los demás puede que nos enternezcamos al ver los rostros de estas lindas mascotas (la sola portada del juego es bellísima), pero luego de unos minutos tendremos claro que su propuesta es para un usuario específico.
Como juego de aventuras es medianamente cumplidor; aunque su argumento alcanzará a enganchar y en general su jugabilidad no defrauda; de todos modos es un juego muy justito como para otorgarle un campo de diversión más amplio.