GRÁFICOS - Soul Nomad & the World Eaters -
Este es probablemente el aspecto más cuestionado en todos los juegos de Nippon Ichi (aunque muchos lo siguen ponderando) y es que pareciera que sus gráficos se hubieran quedado una década atrás donde los personajes superdeformed pululaban en los juegos del género.
Es innegable que esto hace parte de un estilo y que gracias a ello obtuvimos verdaderas joyas jugables (de hecho los primeros Zelda optaban por un concepto gráfico similar y hasta cierto punto lo han conservado, especialmente en las versiones para portátiles).
No solo Nes y Snes tuvieron decenas de juegos con este aspecto sino que aún en PSX vimos muy buenos títulos (incluso hubo títulos de nippon Ichi muy populares en PSX); pero en PS2 estos gráficos siempre han producido sensaciones encontradas.
Es innegable que ver encantadores personajes “cabezones” tiene mucha gracia, pero a estas alturas ya no sorprenden, además no se ha enfatizado en hacer mejoras a aspectos como la gesticulación facial. Bueno, esto último no es del todo cierto ya que si encontraremos algunos guiños muy cómicos en los rostros pero distan muchísimo de estar a la altura de lo que una consola como PS2 es capaz de ofrecer.
Los escenarios son absolutamente pequeños y con mínimos detalles; aunque en esta ocasión no veremos tantas zonas en scroll horizontal sino que la perspectiva se maneja a través del concepto de “cámara encima” (un efecto gráfico común a los juegos de estrategia por turnos); aunque los personajes continúan manteniendo sus diseños en 2D.
A pesar de estar planteado a manera de combate por turnos, resulta curioso que a la hora de presentar la batalla en “directo” la perspectiva cambia y nos muestra a los personajes en scroll horizontal. Más curioso aún, es ver que la pantalla se divide en dos cuadros separados por una franja vertical (algo similar a lo visto en Advanced War).
Nuestros personajes no cuentan con mayores detalles ni en su rostro ni en su cuerpo (difícilmente podemos esperar más de un diseño superdeformed); no obstante resulta meritorio ver la cantidad de los mismos que pueden aparecer en la pantalla tanto en miembros de nuestro equipo como de enemigos (más aún de los que llegábamos a ver en Disgaea).
En los juegos de combate por turnos es frecuente que para representar la acción el escenario se mantenga y como se comentaba en los párrafos anteriores, aquí esto no sucede, pero más interesante aún es ver algunos efectos que se logran a partir de las habilidades del líder o de algunos de sus miembros. Resulta curioso eso sí, comprobar que nuestro personaje tiende a ubicarse a un lado distinto en la pantalla al que originalmente se ubicaba mientras lo veíamos en la perspectiva desde “arriba”; de hecho esto llega a confundir al principio pues por lo general la ubicación de los personajes se tiende a dar al lado derecho de la pantalla e izquierdo del jugador.
Tener a Gig como alterego nos permite contar con unas habilidades bastante vistosas y que no habíamos visto antes en un juego de Nippon Ichi, por ejemplo podemos activar un poder que llena de luces y rayos al escenario mientras en una rápida animación nuestro personaje exhibe toda clase de movimientos en contra de sus rivales para terminar con un rayo devastador capaz de cortar a los enemigos más débiles por la mitad…
¿Podemos calificar a lo anterior como sorprendente? Sin duda lo es; pero de ahí a que sea vistoso hay mucho trecho; gráficamente es llamativo si lo comparamos con otros juegos de estos desarrolladores, pero aún sigue siendo muy distante de los poderosos efectos ópticos que otros juegos han mostrado en esta consola.
Tal vez el aspecto más tradicional viene con los diálogos en viñetas donde los personajes son mostrados con mucho más detalle; gracias a esto nos podemos percatar de la longevidad de Rena (con su representación en superdeformed no se hubiera notado) o el gesto malévolo de Gig. Sin duda este elemento ayuda bastante a la ambientación, pero no hubiera estado de más que contase con más efectos tales como animaciones.
De hecho,
la carencia de videos se hace notar en demasía, por lo general estos videojuegos vienen acompañados de una buena cantidad de videos que enriquecen el producto final (no fueron pocos los Otakus deslumbrados por los videos en Disgaea).
Al inicio nos encontraremos con una animación bastante sosa donde un personaje con diseño superdeformed se desplaza a través de un escenario carente de detalles, mientras un texto señala el ineludible paso del tiempo…
La presentación de la historia general del juego es realmente larga, por eso no se compadece que esta no viniese acompaña de un buen video, o que por lo menos los diálogos no estuviesen animados y es que Soul Nomad desbordad sencillez por todos los costados.
Estamos ante un juego mucho más largo de lo que su apartado gráfico pudiera hacer notar, y si bien esto hace parte de la “identidad” con que Nippon Ichi rodea a cada una de sus entregas,
la sensación de estar ante un juego de la vieja escuela termina por pesar bastante en este juego.
A menos que revisemos los listados de lanzamientos cualquiera puede pensar que se trata de un juego muy viejo; es una lastima pues la cantidad de novedades jugables que incorpora hace que aún sus diseños cuenten con verdaderas sorpresas (como las animaciones de las habilidades especiales).
En definitiva, estamos ante un apartado gráfico tan o más modesto aún que el visto en las distintas entregas de los juegos de Nippon Ichi, aunque a la postre este factor no llegará a pesar en demasía de cara a los seguidores; incluso es más que probable que ellos terminen ponderando la gracia con la que se ha representado los momentos de combates y es que a la fecha ningún juego de estrategia táctica por turnos había mostrado ese tipo de efectos.
SONIDO - Soul Nomad & the World Eaters -
De nuevo estamos ante un aspecto que encantará a los aficionados mientras que los demás probablemente lo pasarán desapercibido (sin que con ello queramos decir que sea malo). La banda sonora que acompaña a Soul Nomad es entretenida (épica por momentos) y le pone la guinda a la ambientación del juego.
No obstante y a pesar de ser una composición agradable esta no llega a marcar la diferencia en relación a las melodías típicas en el género, incluso la de otras entregas llegan a resonar aún más.
La melodía cambia en el momento de los combates, incluso el ritmo acelerado propio a estos momentos enmarca una tonalidad más pegadiza; de modo que a nivel general el apartado sonoro es bastante cumplidor aunque sin llegar a remarcar.
No obstante la composición musical viene respaldada por la figura de Tenpei Sato, así que sin duda satisfará a muchos fanáticos; de todos modos si hay un género donde la música brille con luz propia es en el RPG, así que la melodía de Soul Nomad la tendrá muy difícil si pretender competir con las grandes referencias musicales en el sector.
El doblaje en ingles es bastante bueno en lo que tiene que ver con los acentos dramáticos (en especial el de Giga síu como el de algunos de sus enemigos), aunque
una vez más se peca en colocar unas voces demasiado infantiles y chillonas en las féminas. Claro que esto no deja de ser un aspecto anecdótico que poco y nada influirá en la jugabilidad.
Algo meritorio a rescatar es la cantidad de voces que acompañan a la historia y es que rara vez veremos un texto que no venga acompañado de su respectivo audio; este es quizás el aspecto técnico más “poderoso” ben un juego con una ineludible marca de anacronismo.