INTRODUCCIÓN - Los Simpson: El videojuego -
La familia más alocada y popular de todos los tiempos retorna al mundo de los videojuegos realizando divertidas parodias de juegos de culto, mucho humor y las frases disparatadas de siempre hacen las principales bazas de este videojuego.
Desafortunadamente poco más a favor podemos señalar de este juego, una lastima pues sus personajes y la cantidad de juegos a los que hace parodia daba para estar ante un verdadero suceso.
De poco ha servido la asesoría del mismísimo creador de la serie ni la supuesta inconformidad de Rockstar por ver alusiones a su juego estrella, el videojuego de los Simpson ha caído en imperdonables fallos técnicos que afectan de una manera demasiado notoria su jugabilidad.
“LOS SIMPSON Y LA CÁMARA DE LA PERDICIÓN”
Tristemente quizás este hubiese sido el título que más se acoplase a lo que la experiencia jugable de este juego nos ha dejado y es que sin duda la cámara no solamente es el peor defecto del videojuego sino que prácticamente se ha convertido en su “principal” característica.
Y es que luego de una breve intro inspirada en el sueño de Homero en la fábrica de chocolates
nos encontramos con una cámara que se “roba” todo el show, lastima pues el juego ciertamente era prometedor.
Hace relativamente poco tiempo este redactor tuvo la oportunidad de elaborar un avance a partir de los primeros Trailers que se nos ofrecieron de este videojuego; sea el momento de pasar factura ante lo que ya había anunciado y es que si bien dichos trailers aún no dejaban ver los problemas con la cámara ya el nivel jugable dejaba ver un balance poco convincente.
Aunque en este caso es toda una lastima que el futuro le hubiese dado la razón al redactor, máxime cuando todos esperábamos un videojuego que estuviese a la altura de la serie.
Las incursiones de la familia Simpson en PS2 no han sido pocas con esta se ajustan tres juegos donde el más discreto viene a ser precisamente el que nos ocupa, curiosamente de todos este era el que más expectativas positivas había tejido a su alrededor.
Las dos “precuelas” parodiaban el estilo jugable visto en Crazy Taxi y Grand Thef Auto en ese orden respectivamente, siendo el segundo un juego que para muchos es el mejor que se ha realizado alrededor de esta disfuncional familia.
Aunque es posible que los más veteranos en el mundillo de los videojuegos discrepemos cuando recordemos algunas de las joyas jugables que marcaron la época de las 8 y 16 bits; y es que las primeras incursiones de Bart en los videojuegos fueron unas verdaderas referencias en el sector.
De seguro muchos recordarán títulos donde el pequeño Bart con su skate en mano disputaba intensos combates “contra el mundo”, eran unos títulos de plataformas de lo más interesantes y adictivos (incluso en arcade presenciamos un juego que nos hizo invertir hasta la última de las monedas, que tiempos aquellos…)
Así que
no resulta del todo justo señalar que esta franquicia ha tenido malas incursiones en los videojuegos, más bien todo lo contrario; desafortunadamente los últimos tiempos no han sido tan favorables para la popular familia de Springfield y con ello muchos se han hecho eco para generalizar a todos los videojuegos inspirados en los Simpson.
Este ha sido el año de los Simpson y prueba de ello fue la reciente película que triunfó en las salas de cine (dejando en la estela una secuela que esperamos no tarde tanto en llegar como sucedió con esta esperada cinta); si a eso le sumamos la enorme cantidad de temporadas de la serie (la más longeva de todas) y una acogida permanente de sus fanáticos podemos decir que tendremos familia Simpson para rato.
Algunos les reprochan el cambio de las voces de doblaje en sus protagonistas (en especial en la versión para Latinoamérica) o el hecho de que a sus personajes no les pasen los años, lo cierto es que los Simpson han conformado toda una institución de culto y difícilmente podríamos concebir el mundo sin haber disfrutado de los miles de disparates que esta familia nos ha ofrecido a lo largo de tantos años.
El videojuego no pretendía ser inferior a lo que se esperaba de él (bueno, ningún juego lo pretende); ver al mismísimo Matt Groening asesorando al equipo desarrollador y encontrarnos con niveles que parodiaban a videojuegos tan variados como Shadow of Colossus o Grand thef Auto nos dejaban con muy buen sabor.
Pero del dicho al hecho se atravesó una cámara frustrante hasta decir basta, lo pero es que afecto por igual a todas las versiones de este juego en consolas caseras y si a eso le sumamos que la de PS2 es por lógica la más “débil” (técnicamente hablando) nos encontraremos con un balance lamentable.