JUGABILIDAD - Need for Speed Pro Street -
En lo particular este redactor difícilmente comparte aquellos argumentos donde se señala a los videojuegos de EA como repetitivos, por el contrario si algo hay que destacar es que en cada entrega sus desarrolladores hacen hasta lo imposible por modificar su formula jugable aún a riesgo de alterar lo que ya funcionaba bien.
Puestos a decir, me atrevería a decir que a la hora de repetir formula resultan más frecuentes las algunas apuesta de Capcom y Konami, pero como no estamos en ello simplemente diré que si algo se denota con la más reciente entrega de Need for Speed es el espíritu por cambiar; otra cosa es que el resultado no ha quedado tan bien como seguramente esperaban.
De entrada nos encontramos con una leyenda que de una manera algo “moralista” señala como aquí abandonaremos las pistas clandestinas para adentrarnos en las competencias oficiales; luego nos recalca la importancia de usar el casco y el motor (un poco más y nos diría que no excedamos la velocidad); realmente uno puede notar como las cosas han cambiado…
Luego ingresamos en un torneo que nos coronará como el “rey” de las carreras, para ello debemos participar en una larga serie de carreras que nos llevaran muchísimo tiempo.
Pero no solamente habrá carreras plenas sino que también debemos demostrar nuestras habilidades para derrapar, acelerar y hacer las mejores vueltas en un tiempo determinado. Toda esta serie de pruebas alrededor de diferentes escenarios constituyen la jugabilidad de Need for Speed: PS.
Al ir superando las pruebas obtendremos puntos y dinero que podremos invertir en mejorar nuestro coche y hacernos con otros, además de la obligada reparación que requerirán algunos tramos.
Los daños del coche constituyen uno de los elementos más atractivos de este título ya que en más de una ocasión nos veremos en el dilema de arriesgar nuestro coche para ganar la competencia o dejarlo lo más “sano” posible sacrificando la meta pero manteniendo el coche en buenas condiciones; lógicamente esto se podrá configurar en cualquier momento.
En este sentido la identidad de los más recientes Need for speed se ha logrado conservar, ya que podremos ajustar el coche a nuestro capricho; es una lastima que ya en el nivel jugable no se logre denotar todas las innovaciones elaboradas.
Contamos con tres niveles de dificultad, aunque quizás lo mejor sea colocarlo en la más difícil de entrada ya que la IA de los rivales no es muy buena (sobretodo en las competencias entre todos) y habrá momentos donde les tomemos casi una vuelta a los demás competidores.
El control funciona igual de intuitivo que siempre aunque como ya se mencionó anteriormente la sensación de velocidad será mucho menor en esta ocasión, para acelerar bastará con pulsar el botón X mientras que para frenar lo haremos con los botones cuadrado o círculo (dependiendo de a fuerza para frenar), el control depende de los botones analógicos o de un timón en caso de contar con uno. Nada que no hayamos visto en los juegos del género.
Un aspecto interesante tiene que ver con la exigencia a la hora de llegar a la meta con el coche intacto y es que aún en el modo más fácil una estrellada aparatosa nos puede poner por fuera de la competencia; esto nos obliga a manejar con mayor cuidado, si bien en el nivel fácil podemos ir hasta lento y comprobar que los rivales no nos pueden alcanzar.
Podemos jugar contra un colega a través de una pantalla dividida, pero esto no le llega ni por asomo a las posibilidades online que si aparecen en las versiones para PS3 y 360 donde hasta podemos negociar mejoras del coche u nuevos vehículos.
Lo anterior representa una sensible carencia en un juego donde el tuning es uno de sus principales atractivos, realmente no resulta muy claro el porqué no se incorporó este elemento más allá de que a lo mejor todo el potencial online se esta aprovechando de cara a apoyar a PS3 (aunque la versión para Wii también adolece de esto y ahí si no logramos encontrar una explicación).
En esencia tenemos los siguientes retos en las competencias: la carrera tradicional contra hasta siete competidores (de entrada es lo más fácil en todo el juego); un modo batalla que habrá que desbloquear y unas carreras donde más que ganar debemos obtener el mejor agarre y “arrancón”.
Las posibilidades de edición aquí se ubican en poder configurar las pruebas que queramos, básicamente se trata de programar una “jornada” de competencias donde digamos con cuantas competencias, cuantas vueltas, cuantos retos y demás pormenores queramos contar.
Esa opción es a todas luces interesante y le garantiza una buena dosis de rejugabilidad a este título, aunque definitivamente no llega a la altura de las posibilidades online. De todos modos siempre será agradable poder editar las competiciones que queramos.
DIVERSIÓN - Need for Speed Pro Street -
Estamos ante un Need for speed distinto a los anteriores donde la base radica más en la maestría para conducir que en recorridos por doquier superando a rivales y cumpliendo tareas; obviamente esto redunda en un juego que hace un mayor énfasis en la simulación que en el tradicional arcade que le caracterizaba.
Lo anterior no quiere decir que ahora el juego sea más difícil (por momentos más bien es lo contrario); es solo que
ahora la exigencia esta más en la evento directo que en todos los elementos que lo rodean, potenciar el coche será definitivo en la medida que dichos ajustes sean en relación al motor y no a los estéticos que tanto gustan a la hora de tunear.
NFS:PS es un juego relativamente largo aunque no tanto como en otrora, en parte por lo que se le omitido en la versión para PS2; es una lastima ya que hubiese sido muy agradable contar con todas las posibilidades que si ofrecen las versiones de nueva generación.
Es muy curioso en la medida que se parte de un concepto “contrario” a los anteriores, aquí ya no habrá más clandestinidad si bien se le trata de dar un perfil de “malos” a los protagonistas; este juego no respira la ambientación de la que había hecho gala últimamente (las persecuciones de policía hacen mucha falta).