JUGABILIDAD - Burnout 3: Takedown -
Burnout es sinónimo de velocidad. Como el mismo Arturo afirma, riesgo es igual a recompensa. Pero para no caer en la monotonía de la velocidad, hay ciertos componentes añadidos al juego que lo amenizan de gran manera: hablamos de los accidentes, y como no, de los takedowns.
Toda la saga se ha caracterizado por un control sencillo y directo para dar más importancia así a los accidentes y la velocidad. Además, se os proporciona una barra de turbo con la que podréis aumentar la velocidad de forma vertiginosa. Por tanto, en Burnout no os vais a encontrar un control depurado, sino simple pero no por ello deja de ser divertido.
Otra de las novedades que se han implantado en esta tercera entrega es el Tour Mundial Burnout. Este es el modo a un jugador, largo y adictivo, que mezclará pruebas de todo tipo. Entre estas pruebas están la típica carrera – 6 coches – un cara a cara con otro coche, un eliminador – cada vuelta que pasa se elimina al último, así hasta que queda sólo un coche –, la furia al volante – consiste en hacer el máximo de takedowns posibles – vueltas contra el reloj y el modo que levantó controversia en Burnout 2.
Estamos hablando del modo Crash. En este modo tendréis que chocar deliberadamente contra los vehículos que estén circulando por la ciudad. Cuantos más coches se ven implicados en el accidente más puntos vas a conseguir, además de haber esparcidos multiplicadores, bonificadores e incluso rompecorazones – mitad de la puntuación obtenida –. Por si fuera poco, cuando un número determinado de vehículos colisionen podrás hacer explotar el coche para llegar a otras zonas o impactar con otros inocentes que estén en la carretera.
En las carreras será muy importante tener barra de turbo. A diferencia de entregas anteriores, en esta tercera se podrá usar el turbo aunque la barra no esté llena al máximo. Para rellenar la barra de turbo tendréis que hacer locuras como conducir en contra dirección, pasar lo más cerca de los coches posible, derrapar, volar o coger el rebufo de un rival. Además, será importante hacer takedowns pues por cada takedown hecho la barra de turbo se alargará – y además se llenará – mientras que al chocar se reducirá.
Otro factor importante a tener en cuenta en carrera son los choques. Pese a su espectacularidad, no son recomendables, pues reducen tu barra de turbo y te harán perder una valiosa cantidad de tiempo. Otra novedad implementada en esta entrega es la posibilidad de controlar el coche durante el accidente, y así poder mover tu coche al estilo bullet-time para impactar con otros rivales y hacerles un takedown – conocido como takedown con efecto –.
La curva de dificultad del juego está bastante bien ajustada, pues las primeras pruebas serán bastante más fáciles y a medida que vayamos avanzando se complicarán las cosas a límites casi inhumanos. Pese a que la CPU se comporta, a líneas generales, bien, echamos de menos que se hagan más takedowns los coches controlados por la máquina, pues parece como si se pusieran todos de acuerdo en hacértelos a ti.
Pero bueno, si te fastidia la CPU – que no va a ser el caso – Burnout dispone de un increíble modo multijugador. A parte del modo multijugador convencional a pantalla partida – lo único negativo es que sólo se pueden 2 jugadores, aunque si se tuviese que dividir aún más la pantalla sería demasiado – esta vez dispondremos de uno de los mejores modos online vistos en un juego de conducción.
El modo online dispondrá de modos de juego parecidos a los disponibles en el Tour, pero con el aliciente de que los rivales estarán controlados por jugadores y las sensaciones jugables serán mejores que con la CPU. Carreras, furia al volante – por equipos –, aplastar en equipo – Crash con dos coches –, doble impacto y festival de choques – competiciones de Crash online – serán los modos disponibles en un fantástico modo en línea.
Todo lo comentado anteriormente se correrá mediante diferentes categorías de coches: Muscles, compacts, coupés y hasta fórmulas 1. De estos coches sólo se podrá personalizar el color, mientras que las características de cada uno serán, simplemente, velocidad y peso. Creemos que, aunque sea un juego puramente arcade, no hubiese venido mal alguna característica más del coche, como resistencia a los golpes.
Refiriéndonos a las pistas, como ya comentábamos en gráficos, son escasas, y estaréis repitiendo trazados similares demasiado. Recalcar también que hay tres zonas donde se podrá correr: EE.UU., caracterizado por autopistas largas y anchas; Europa, con montañas y trazados urbanos y Lejano Oriente; con grandes autopistas, muchísimo tráfico y circulando por la izquierda.
DIVERSIÓN - Burnout 3: Takedown -
Burnout 3 proporciona diversión directa y, sobretodo, rápida, tanto para un jugador como para varios.
El Tour Mundial de Burnout no llega a cansar, pues desde un principio estarán disponibles algunas pruebas, y a medida que se ganen las pruebas se desbloquearán otras. Al estar intercalados los tipos de juego, ninguna prueba se hará monótona.
Para aumentar también el “pique” con el juego, hay secretos y objetos desbloqueabes en el juego que os harán sudar la gota gorda para conseguirlos. Un número alto de takedowns, maniobras de expertos o puntuaciones increíbles en Crash son algunos de los objetivos extra que se podrán desbloquear, y que se traducirán en gran parte en la obtención de un nuevo vehículo.
Lo único achacable al desarrollo de las carreras de Burnout es la frustración que puede producir el hecho de no conseguir, casi nunca, sacar tiempo a los rivales, mientras que si tu chocas varias veces seguidas puedes estar mucho tiempo para recuperar posiciones. No es un error propio del juego, pero sí que puede afectar un poco a la diversión del juego.
El resto genial. La velocidad del juego da la sensación de peligro que hace que tengas que concentrarte en las carreras. No hay tiempo para pensar, simplemente tienes que actuar. Tampoco puedes dedicarte sólo a evitar el choque, pues también deberás de sacar de la pista a los otros burners para asegurarte así tener una barra de turbo lo suficientemente larga como para afrontar los metros finales de la carrera.