GRÁFICOS - NBA 2K8 -
Visualmente, como decía con anterioridad, el juego no ha sufrido grandes variaciones con la anterior entrega para PS2. No obstante, eso no quiere decir que no tenga una calidad bastante elevada, ni tampoco que no se haya contado con algunas mejoras dignas de mención.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que,
a día de hoy, resulta bastante complicado exprimir más el hardware de la consola de Sony de lo que ya se ha hecho hasta ahora. Por ello, parece normal que el motor del juego sea muy parecido a lo visto el año pasado.
Aunque esta versión se encuentra, lógicamente, a bastante distancia gráfica de las de 360 y PlayStation 3, en conjunto resulta solida e, incluso, en algunos aspectos se podría decir que brillante.
Posiblemente el mayor atractivo visual recaiga en las animaciones de los personajes, un apartado que se ha visto convenientemente mejorado y que basa parte de su fuerza en los sólidos diseños de los jugadores. Todo demuestra una conveniente solidez, lo que transfiere al juego una apariencia realista y creíble. Este buen hacer técnico igualmente se ve reflejado en las repeticiones y las celebraciones de los personajes. Todo un espectáculo (sobre todo si no has jugado a las versiones “next gen”).
También conviene destacar el diseño general de las canchas: los espectadores y demás ocupantes (jugadores suplentes, periodistas, animadores…) aportan un gran ambiente al juego y le dotan de un aspecto más fiestero y desenfadado.
La física del balón, por su parte, es tan creíble como ya se demostró el año pasado; los pases, los tiros y todas las acciones de los jugadores parecen ser totalmente reales.
Para concluir este apartado, podríamos aventurarnos a decir que NBA 2K8 es lo más parecido a ver un partido de la NBA en televisión que encontraremos en una PlayStation 2. No podemos decir que exista una gran diferencia con respecto al de la pasada campaña, pero también hay que entender que aquel ya rallaba a un gran nivel.
SONIDO - NBA 2K8 -
En relación a este apartado si podemos decir que nos vamos a encontrar lo mismo que ya vimos, o mejor dicho escuchamos, el año pasado; para bien y para mal.
Lo primero que encontramos es una adecuada banda sonora, a ritmo de Hip Hop, con canciones oficiales de bandas reconocidas dentro del género. Teniendo en cuenta que el Rap y sus variantes están socialmente emparejadas con el baloncesto y la NBA, año tras año parece la elección más lógica para adornar el programa.
Una vez en la cancha, encontramos lo mismo que podríamos apreciar durante un partido de verdad.
Los aficionados vitorearán o pitarán a uno y otro equipo, sin descansar ni un solo momento (como en los partidos de verdad, insisto). De la misma manera escucharemos los gritos de los propios jugadores durante las incidencias del encuentro, sus pasos al correr o frenar sobre el parquet, o la bocina del pabellón.
La principal pega sonora del disco vuelve a ser una vez más los comentarios. Aunque algunos puristas prefieran las voces originales (que están realmente bien y dotan de una atmosfera muy creíble al juego),
la gran mayoría de los usuarios esperaban que este año las voces viniesen por primera vez traducidas al castellano. No ha sido así.