JUGABILIDAD - NHL 08 -
Para nadie es un secreto que casi de la nada la Wii se convirtió en la consola de actual generación más importante y es que sin apelar a sorprendentes apartados gráficos ni sonoros le apostó a una jugabilidad tan revolucionará que hizo que las preferencias de los usuarios a nivel mundial se decantarán por esta consola (por lo menos hasta el momento).
¿Por qué hablar de la consola de Nintendo en el análisis de un juego como este? La respuesta apunta precisamente a que ha sido justamente en un buen momento de Wii (y muy regular en PS3, todo hay que decirlo) que los títulos de PS2 le apostaron de lleno a una jugabilidad donde el mando analógico cobro tal protagonismo.
¿Coincidencia nada más? Es probable, lo cierto es que ahora más que nunca el mando analógico ha cobrado tal importancia, incluso EA Sports y la misma EA en toda su extensión han optado por incorporar en varios de sus títulos al stick analógico como el principal elemento jugable.
Ese aparente renacer del stick ha ofrecido una variedad jugable que cuando menos resulta innovadora y a decir verdad le aporta bastante frescura a este juego ya que ahora los pases y disparos dependen del movimiento del stick y no de los tradicionales botones digitales.
Por supuesto que los partidos se juegan distinto a como veíamos en las anteriores entregas, de hecho al principio se adolece de un buen tutorial y podemos tardar en tomarle el tranquilo, claro que una vez asumido la experiencia resulta gratificante.
El problema viene de la mano de la precisiòn ya que atinar las jugadas con el stick no siempre resulta tan efectivo, de alguna manera con los botones digitales la experiencia resulta mucho más intuitiva si bien con el stick en apariencia se ve más “entretenida”.
Disparar al pórtico rival moviendo el stick es toda una experiencia, desafortunadamente no resulta fácil calcular la potencia del golpe (y en algunas ocasiones ni siquiera la dirección), de modo que atinar se convierte en toda una odisea.
Quizás para “emparejar” nuestra dificultad en anotar, se nos ha dotado de un portero bastante habilidoso para desviar los disparos enemigos, aunque a decir verdad estaremos en “desventaja” frente al equipo rival que a la postre maneja una mejor puntería.
Lo anterior no resulta malo, por el contrario
los partidos han ganado en intensidad y emoción (este redactor ha pasado verdaderos momentos frenéticos tratando de soportar la arremetida del equipo controlado por el CPU de la consola una vez le a logrado anotar un tanto).
Pero lo que es bueno para un partido no siempre es tan gratificante en un torneo, las posibilidades del equipo que escojamos se ven reducidas en una competencia larga en la medida que la tendencia a perder los partidos es bastante alta.
Para tratar de explicar lo anterior bien vale la pena acudir a un ejemplo. Imagina un partido donde has jugado como nunca y en el primer tiempo lograr que el disco anote en el marco contrario, un gol a cero y el equipo rival arremete a por todo con tal de empatar…
El segundo tiempo es de trámite intenso con llegadas de uno y otro equipo, pero la dificultad en el manejo del stick hace que desperdiciemos grandes oportunidades para anotar, no obstante para nuestra buena fortuna las pocas opciones del equipo rival logran ser neutralizadas…
El tercero y definitivo tiempo comienza con la misma intensidad, pero a mediados del mismo el equipo contrario aprovecha una desatención nuestra y anota; acaban de empatar y estamos en las postrimerías del partido…
A pocos segundos del final el goleador rival hace una jugada de antología y coloca el disco en nuestra red, los pocos segundos que faltan para que termine el encuentro se agotan con nuestro equipo teniendo acorralado al rival… desafortunadamente no se logra empatar y nos vamos perdedores aunque con la emoción a flor de piel.
Esto está muy bien en un primer partido y posiblemente nos depare las mismas emociones al segundo, pero si luego del tercero empezamos a descubrir que esto va para racha negativa la emoción descenderá pues habremos comprobado que las posibilidades para ser campeones se habrán reducido enormemente.
Lo peor es que no es cuestión de práctica, por más que lo intentemos el stick se comporta de una manera similar, la precisiòn en los disparos no es su fuerte y eso termina por cobrar una factura bastante alta en las competencias.
De todos modos poder chocar contra los rivales a partir de pequeños movimientos del stick es muy divertido y útil para detener los avances; esta es quizás la mejor implementación del mando.
Los juegos de NHL siempre se han destacado por ofrecer varias modalidades y NHL 08 no es la excepción, nos encontramos con las ligas más importantes del deporte y con un repertorio de equipos que no va a defraudar a los fanáticos, pues fijo su equipo favorito va a estar ahí.
El modo online también responde muy bien y ciertamente le brinda rejugabilidad, así mismo el multijugador compensa la competencia y nos pone las cosas mucho más parejas.
En lo que si se ha perdido bastante es en el tradicional modo manager ya que este no siempre va tan actualizado y ha reducido las posibilidades de negociaciones entre los contratos de jugadores.
Veremos a los grandes jugadores desfilando por el medio; es claro que querremos hacernos con sus derechos deportivos para nuestro equipo, desafortunadamente los costos los pondrán en las nubes haciendo ciertamente complicado incorporarlos. Esta es una pequeña falla que desde luego se podría haber subsanado y que a la postre deja esta modalidad como un recurso más de tipo anecdótico.
En definitiva NHL 08 ofrece prácticamente los mismos modos jugables que el anterior (aunque se ha debilitado bastante en algunos de ellos); no obstante la gran baza esta en su novedoso modo de controlar las acciones.
Si quieres probar una experiencia nueva este puede ser el juego que habías estado esperando; desafortunadamente se ha quedado un poco corto y nos termina por dejar vendidos en muchas ocasiones.
Lo anterior es algo que no se revela ni en la versión de Xbox 360 ni en la de PS3 (algo que redunda en una mejor valoración de los respectivos juegos para dichas consolas); quién sabe si en la entrega de la próxima temporada se logre depurar mucho mejor de cara a su versión para PS2 (si, es muy posible que aún veamos la próxima edición de este juego en PS2).
DIVERSIÓN - NHL 08 -
Es claro que la nueva experiencia con el stick resulta divertida y llamará la atención de cualquier aficionado, no obstante sus defectos terminan por arruinarle muchas posibilidades.
NHL 08 es un título que ofrece diversión instantánea y novedosa para el jugador, pero en la medida que trascurren los partidos es muy posible que el desencanto se comience a apoderar de las acciones y es que lo más lógico es que el jugador se sienta gratificado al mejorar su desempeño y no suceda lo que aquí tiende a pasar y es que la práctica no mejora las acciones.
Las modalidades y torneos son cumplidores pero difícilmente alcanzan a justificar al título, máxime cuando prácticamente es lo mismo del año pasado. Es cierto que en dicho juego todo eso fue ponderado obteniendo una valoración alta por parte de la mayoría de la crítica especializada, pero ¿si es tan parecida porque no nos hacemos entonces con el juego del año pasado?
El concepto jugable se ha aplicado tanto para esta consola como para las otras, no obstante el pad analógico de PS2 no ofrece tanta certeza como el de las consolas más actuales; es una lastima pero a lo mejor esto corrobora una vez más que PS2 ya empieza a denotar los síntomas de la veteranía…