GRÁFICOS - Ratatouille -
Realmente es extraño encontrarnos con un juego de plataformas que nos presente un apartado gráfico deslucido, en este caso veremos unos modelados de los personajes bastante similares a los del filme, incluyendo incluso una que otra animación, obviamente no llegan a la riqueza visual de la película pero satisfarán a cualquier usuario.
El diseño de Remy destaca sobre el de los demás,
llama la atención ver la forma como se ha recreado la animación cuando corre despavorido; ese movimiento es idéntico al de una rata y de no ser por que se trata de un inocente juego pudiera dar hasta impresión a todo aquel que siente fobia a los ratones.
Por lo general Remy camina sobre sus dos patas traseras tal y como si fuera un humano (
spoiler: la explicación que se da en la película es genial ya que este ratón manifiesta que de este modo conservará limpias sus patas delanteras para no alterar el alimento).
Sus otros movimientos son los típicos en un juego de plataforma: Remy puede saltar y hacer incluso un doble salta para avanzar mucho más, también se puede colgar de las repisas y avanzar sobre una cuerda, todos esos movimientos serán decisivos para el progreso de la aventura.
El diseño de sus amigos sin apelar a detalles (por lo menos en la versión para PS2) resulta bastante cumplidor, llama la atención la excelente animación de Linguini (cuando va tras de Remy es una completa gozada).
Los demás personajes se basan lógicamente en los que aparecen en la película aunque aquí se han permitido incorporar a otros tales como gatos y perros con nada de buenas intenciones para con nuestro amigo; es curioso que el diseño de los perros es idéntico al del can que aparecía en la primera parte de Toy Story (todo un detalle).
Los escenarios no son muy grandes pero cuentan con un buen nivel de detalle,
dado que Remy es tan pequeño todo se verá gigante, en este sentido es de agradecer a fidelidad que se ha conservado con respecto al filme (el escenario entre los canales de Paris es bastante bueno y nada tiene que envidiar a lo mostrado en la película).
Aunque la mayoría de objetos en el escenarios son estáticos, los interactivos funcionan muy bien y son definitivos para conseguir los objetivos, los más atractivos tienen que ver con algunos con los que remy puede dar enormes saltos o descender de grandes alturas.
A lo largo del juego nos encontraremos con decenas de videos hechos a partir del mismo motor del juego, un aspecto valioso que denota el esfuerzo de los programadores por mostrar un título que no hiciera un simple aprovechamiento del filme; de todos modos para los coleccionistas se han incluido un interesante paquete de videos con el making tanto del juego como de la película (aunque antes habrá que desbloquearlos).
En el aspecto donde más se ha ganado es en el excelente manejo de la cámara que en ningún momento deja vendido al jugador, por el contrario siempre se ubica en el mejor ángulo ofreciéndonos una visual completa del escenario.
El olfato de Remy resulta vital para orientarnos en el camino a seguir, basta con oprimir el botón LI para que una estela azul nos muestre la ruta, un recurso valido que si bien facilita demasiado las cosas se agradece sobretodo cuando el escenario muestra vías alternativas. Puestos a pedir es una lastima que dicha estela solo se pueda obtener cuando remy se queda quieto; bueno a la larga eso no sería tan “natural” (por lo general cuando se va a olfatear algo lo más lógico es detenerse).
Quizás el único aspecto que se le puede reprochar al apartado gráfico es que no le plantea mayores exigencias a una consola como PS2, no obstante se abona el hecho de que lejos de apostarle por unas complicadas facturas técnicas se ha realizado un trabajo impecable donde difícilmente se aprecia los clásicos efectos de Poping o bordes dentados, elementos que tienden a presentarse cuando se exige demasiado la consola.
Con todo y lo anterior hay momentos donde el apartado se luce tales como el nivel en el rió o las fases donde Remy se desliza en las cañerías; ni que decir del mundo lleno de comida que aparece en un sueño de Remy, un completo festival de magia y colorido que los pequeños disfrutarán a cual más.
Eso sí, hay que insistir en que la propuesta de este título es completamente infantil y eso se hace notar con el mismo apartado gráfico, incluso veremos como Remy nunca “muere” al fallar un intento, en su lugar aparecerá un gracioso video donde el pequeño ratón hará una breve animación donde quedará atontado pero nada más.
SONIDO - Ratatouille -
En otros análisis este redactor había insistido en que no bastaba con incorporar la banda sonora de la película para que su respectivo videojuego funcionase, este ha sido el caso de Ratatouille.
Nada mejor que escuchar la música de la película al comenzar, pero esta termina llevando un ritmo mucho menor al de las acciones del juego, su estilo es agradable (e incluso romántico) pero le presta muy poca ayuda al enganche que se requiere para un título de este género.
Lógicamente el ritmo varia cuando Remy acelera su paso e acuerdo a la misión, pero en la mayoría el acompañamiento resulta más bien “soso”, de hecho podría causar sueño en el jugador dado su apacible sonoridad.
Por fortuna
el estilo dinámico del juego hará que la música casi pase inadvertida; aunque no es que sea desagradable ni mucho menos, simplemente es que no logra acompañar del todo a las acciones que vamos desarrollando.
No obstante el apartado sonoro tiene sus momentos (pocos pero los hay) es el caso de unas misiones donde debemos permanecer inadvertidos por los perros o por los gatos; cuando suena la alarma es vital que nos quedemos quietos si queremos continuar y el sonido ambiental se presta mucho para recrear el ambiente de tensión en el jugador.
De otra parte los sonidos FX sin llegar a ser muchos si son los suficientemente variados como para lograr su cometido; no llegan a sorprender en la medida que son los típicos en los juegos del estilo; es decir golpes, efectos con las armas y uno que otra gesticulación.
Nuevamente hay que ponderar el que los programadores no hayan “abusado” con los sonidos ya que es tristemente frecuente escuchar en estos juegos unos sonidos que francamente llegan a desesperar como gritos lastimeros o cosas por el estilo (si alguien jugó con el título de los Robinson podrá entender el punto planteado por el redactor).
Finalmente nos encontramos con un muy buen trabajo de doblaje que hará las delicias de los fanáticos del filme, sobretodo en a medida en que nos vamos a encontrar con decenas de diálogos y secuencias alternativas que profundizarán en matices tales como la lealtad de Remy con Linguini, incluso encontraremos unas voces “femeninas” en los ratones que cuando menos resultan curiosas.
Estamos ante un apartado sonoro que sigue con las premisas generales de este juego: es sencillo pero cumplidor; desafortunadamente el ritmo tan pausado no destaca de la manera como si se denota con el apartado gráfico, no obstante esto no llega a alterar la jugabilidad.