JUGABILIDAD - Harry Potter y la Orden del Fénix -
Llegamos a la parte esencial del título y la que seguramente más controversia generará entre sus usuarios pues así como hubo quienes les gustó la jugabilidad expuesta en la precuela en esta ocasión habrán detractores frente a los cambios propuestos para la orden del Fénix.
No hay que reprochar el intento por innovar, eso es algo que siempre se le reclama a los videojuegos, aunque en esta ocasión el balance deja algunos reparos que cualquiera podrá notar con facilidad sobretodo si ha podido jugar cualquier título con el particular mando del Wii.
Toda comparación será odiosa y máxime cuando se hace entre dos sistemas de generaciones distintas (aunque no tanto en los gráficos) lo que pasa es que así como en otrora se criticaban versiones en plataformas distintas a PS2 exponiendo que el motor gráfico había partido de la máquina de Sony desaprovechando el potencias de las otras, aquí podemos decir que a nivel jugable
parece que se partió de la jugabilidad ofrecida por el Wiimando y que posteriormente este se “adaptó” a las posibilidades del Pad de PS2.
No es la primera vez que algo así ocurre y en más de una ocasión a conversión resulta bastante buena, basta con recordar las versiones del reciente juego de
Rayman que estaba diseñado expresamente para aprovechar las funciones de Wii pero que igual se adaptó posteriormente al mando de PS2 y de Xbox 360.
Pero definitivamente no es lo mismo manejar una varita con todo un control a manejarla con los movimientos del Pad analógico y es que con sólo unos movimientos cualquiera se dará cuenta de que el control se ajusto tratando de simular el movimiento.
Los giros de la varita se deben realizar moviendo el pan analógico de arriba hacia abajo o a los lados en combinaciones que dependen del hechizo a invocar; suena más difícil de lo que es, ya que a la larga todos los movimientos se articulan con facilidad.
Hacer el hechizo es fácil pero las cosas se complican cuando lo tenemos que dirigir hacia un lugar específico y es ahí donde la cámara expone sus deficiencias, apuntar se volverá una tarea titánica en más de una ocasión.
Además las posibilidades de giros del Pad analógico no son tantas como se quisiera y veremos como lograr unos determinados movimientos no es tan fácil pues se cruzan con otros,
es común que invocando alguna magia realicemos otras distintas antes pues el movimiento es muy similar.
Con todo y lo anterior se agradece la variedad de invocaciones y es que los combates le dan la “vidilla” al juego, desafortunadamente esto casi es literal pues el resto de la aventura casi se reduce a ir de un lugar a otro cumpliendo misiones en su mayoría insulsas que terminan por agotar y aburrir.
Los recorridos son enormes pero al contar con el mapa del merodeador simplemente se convierten en un ir de un punto “A” hasta el lugar “B” interrumpiendo el camino únicamente con alguna que otra charla con un personaje, poco más.
De hecho
algunas misiones resultan a cual más de aburridoras, es el caso por ejemplo de cuando tenemos que invitar a los que quieran hacer parte de la orden de “resistencia”, todo se reduce a buscar a los aspirantes por todos los lados de la institución siguiendo el recorrido indicado en el mapa (fácilmente nos podemos quedar dormidos, estas advertido…).
Vale la pena destacar un detalle cuando menos curioso y es que los movimientos de la varita en el juego se corresponden con los que Harry realiza en un momento de la película donde enseña como realizar un determinado hechizo, sin duda es algo que los fanáticos sabrán agradecer.
El recorrido por las instalaciones de Hogwarts está realizado con una enorme precisión, realmente tardaremos bastante tiempo en llegar de un sitio a otro pues cada paraje se ha calcado al milímetro y como es de esperarse en algunos momentos tendremos que librar batallas o mover objetos, todas las funciones en sí pretenden aprovechar al máximo las posibilidades de la varita.
La inteligencia artificial de los enemigos deja mucho que desear, con excepción de los combates finales la mayoría no requerirán un mayor esfuerzo, incluso en algunos casos tendremos la sensación de que sin hacer mayores movimientos ganamos el combate.
Algunos minijuegos le proporcionan unas buenas de variedad y cambio al desarrollo de la aventura, hay que señalar que estos juegos suelen ser tan divertidos que fácilmente podemos dedicarnos en exclusividad a ellos (algo que beneficiaria tanto la rejugabilidad como la duración de la aventura).
Desafortunadamente la mayoría pecan de ser bastante fáciles, aunque podremos ir modificando la dificultad conforme los repitamos, es el caso de
unas agradables partidas de ajedrez “mágico” que hacen recordar (y mucho) a un antiguo emulador de ajedrez para computador donde las fichas tenían movimiento y se atacaban entre sí. (Es curioso como un concepto jugable tan antiguo resulte tan innovador hoy en día).
Además de controlar a harry tendremos momentos donde manejaremos a Fred y George o a Sirius Black (todo conforme a lo que se va narrando en la novela); indudablemente uno de los mejores momentos (sino el mejor) lo protagonizará el mismísimo Dumbledore en la antológica pelea contra Voldemort.
Son momentos intensos que realmente se disfrutarán, lastima que para llegar a ellos tengamos que pasar por unas misiones realmente tediosas que poco y nada le aportan al juego más allá de una innecesaria extensión en su desarrollo.
Con todo y lo anterior
se abona el interés en los desarrolladores por emular todo el ambiente que rodea el mágico mundo de Harry Potter, detalles como el modelado de los personajes, los diseños de los castillos y la participación de numerosos personajes secundarios dejan a las clarase la enorme inversión que les significo la elaboración de este juego.
Como ejemplar de colección es claro que los usuarios casuales y los fanáticos de Harry se sentirán a gusto, no obstante los demás jugadores lo verán como un remedo regular de la jugabilidad y el estilo propuesto por Canis Canes Edit con unas variantes que le sientan muy bien al control que ofrece Wii pero que en PS2 no resulta tan agraciado.
Resulta claro que
el manejo del pad analógico como si fuera la varita es interesante pero al cabo de unos minutos termina siendo incómodo, máxime cuando se esta acostumbrado a que efectos como disparar o lanzar hechizos se hacen desde los mandos analógicos.
DIVERSIÓN - Harry Potter y la Orden del Fénix -
A menos que los minijuegos te entretengan en demasía (algo que puede suceder pues son divertidos y ya sabes lo que puede tardar una partida de ajedrez) la nueva aventura de Harry Potter puede ser superada en su modo historia en poco más de dos tardes.
Quizás se pueda apelar a que este juego va dirigido a los más pequeños, cosa que resulta cuando menos dudosa si tomamos en cuenta la variedad de edad entre el público que asiste a verlo en las salas de cine; esto es casi como si dijéramos que las novelas del mago están dirigidas únicamente al público infantil cuando la gran mayoría de sus lectores son adultos. (De hecho la historia cada vez toma un mayor rigor que la hace ver más madura).
Manejar la varita y protagonizar algunos combates será uno de los mejores aspectos del videojuego, pero una parte significativa trascurre realizando misiones y asistiendo a clases donde los ejercicios y las actividades son bastante regulares (bueno, en honor a la verdad eso también sucedía en Canis Canem Edit.
Es un juego indicado para los fanáticos del mago y es posible que los jugadores ocasionales lo encuentren muy divertido, pero si le planteamos las exigencias propias a los títulos de alto nivel el balance lo dejaría muy mal parado.
Elementos positivos tiene y bastantes, pero en un juego destinado a ser superventas realmente se esperaba mucho más…