JUGABILIDAD - Descubriendo a los Robinson -
Para tratarse de un juego de corte infantil resulta curiosa la diversidad en la aplicación de los botones del mando para ejecutar una interesante gama de acciones por parte de nuestro personaje, nos encontramos con combinaciones variadas pero para nada complejas que serán implementadas durante la ejecución de las misiones.
Por señalar un ejemplo
con el botón “X” podemos ir por los bordes de una plataforma determinada o saltar hacia cornisas superiores, claro que el control de las mismas no dependen exclusivamente del usuario sino que se activan en el momento en que pasemos cerca de un lugar determinado.
El botón R1 nos permite mover objetos, si queremos realizar disparos bastará con combinar el botón L1 con el triangulo, se puede ajustar la cámara con el botón R3, finalmente podemos ejecutar varias acciones que se asignan a los botones del mando combinándolos con el botón R1, es así como se pueden realizar las acciones de escaneo, desintegración de piezas o enviar mamporros de corriente con los guantes, todo depende de la misión que se nos haya asignado.
El sistema puede parecer complejo pero una vez en acción nos parecerá de lo más intuitivo, las misiones se plantean con total claridad de modo que resulta fácil realizar la acción requerida. Puestos a pedir, en algunas misiones (sobretodo en las primeras) hasta no lograr activar el botón correcto el juego queda completamente quieto, esto es algo que puede resultar tedioso para los más impacientes.
La enorme cantidad de misiones propuestas en cada fase habla de manera positiva acerca de la extensión del juego (algo poco habitual en los títulos del género) y en la resolución de las mismas se activan varias modalidades de minijuegos que incluyen desde plataformas básicas hasta momentos tipo beat et up, pasando por sencillos pero adictivos puzzles.
Así las cosas
nos encontramos con una colección de minijuegos con un desarrollo que por momentos hará recordar al genial “Beyond good & Evil”, aunque al ser este un juego de corte más infantil sus minijuegos son más cortos y básicos que los del juego clásico de Ubisoft.
Cada nivel cuenta con un promedio entre ocho y nueve misiones a realizar, de modo que el usuario tendrá variedad a lo largo del desarrollo de la aventura, es una lastima que la propuesta jugable se empañe con las limitaciones técnicas señaladas en los apartados anteriores pues de lo contrario deberíamos decir que estamos ante un juego notable.
Otro elemento que termina por deslucir tiene que ver con la no incorporación de un buen modo multijugador, una buena aplicación de un estilo cooperativo le hubiera sentado muy bien a este juego, máxime cuando algunos de los minijuegos se prestan para ser jugados con un colega.
En cuanto a la dificultad el juego de los Robinson
resulta extremadamente sencillo, muchos de los retos se limitan en ocasiones a encontrar un objeto camuflado en un escenario y dado que contamos con un poderoso escáner no resulta difícil hallarlo, así mismo los combates contra enemigos no resultan difíciles pues sus rutinas de ataque son muy básicas (escasamente los finales aportarán algo de reto).
Dentro de los mejores momentos encontramos aquellos donde nos desplazamos en una bola gigante así como algunos minijuegos inspirados en el concepto clásico de Pong (evidentemente actualizado a nuestros tiempos), la posibilidad de mejorar nuestras puntuaciones le brinda una dosis de rejugabilidad interesante.
El apartado jugable es lo mejor que brinda este título, algo muy provechoso de cara al usuario, dejándonos con una sensación de “pesar” al comprobar que el apartado gráfico y sonoro no le hace justicia a las virtudes jugables, por una vez un juego inspirado en una película cumple con lo jugable pero se queda en lo técnico, una verdadera lastima.
De todos modos queda un precedente más que interesante, Disney deberá tomar en cuenta las buenas aplicaciones encontradas en este juego, pero a la vez tendrá que plantearse con toda rigurosidad unas adecuaciones técnicas que den cuenta de un producto más actual, es casi incomprensible que un juego “moderno” apele a recursos vistos en las aventuras gráficas de antaño (y máximo cuando su temática es futurista).
DIVERSIÓN - Descubriendo a los Robinson -
Los Robinson plantean un reto muy variado aunque fácil de ejecutar con lo que la extensión del mismo no se refleja necesariamente en la duración, llevarlo a cabo en su totalidad podrá tomar un promedio entre 6 y 8 horas (dependiendo de las habilidades del usuario, por supuesto).
Las distintas acciones y los minijuegos le aportan buenas cuotas a la diversión y es que el hecho de cambiar de comandos y de acciones en el mismo nivel le brinda excelentes dosis de variedad y hasta rejugabilidad pues algunos de los retos alcanzarán a dejarnos “picados”.
Pero desafortunadamente el entorno termina por jugar en su contra pues tanto los sonidos como los escenarios flaquean y pasan por ser aburridos, es impresionante comprobar como una mala ambientación puede alterar tanto un producto que tenía mejores expectativas.
La recomendación es jugar con este título de manera pausada y sosegada, de ese modo los escenarios no parecerán tan rutinarios y repetitivos y las misiones nos mostrarán la variedad de acciones, en ese sentido resulta ideal en especial para los que acostumbran jugar una hora al día y no para los jugadores del “fin de semana” (horario que tiende a darse en los más pequeños, en últimas la población que se hará más con este juego).
Un elemento que aporta positivamente es la historia del juego pues al no seguir de manera exacta los acontecimientos de la película termina por enganchar como argumento paralelo que profundiza en eventos alternos, aunque hay que señalar que la historia de la película tampoco era para lanzar cohetes (enternecedora y sensible pero poco más).
Eso sí, la puesta en escena inicial le ayuda a la inmersión en el jugador y es que los primeros minutos resultan atractivos, es una lastima que el resto del juego no llegue a mantener ese clímax pues hubiese obtenido una valoración mucho mayor.