GRÁFICOS - Odin Sphere -
Por lo general hablar de gráficos con personajes bidimensionales en un ambiente en scroll lateral tiene a interpretarse como un apartado limitado, si a eso le añadimos que los escenarios son pequeños e incluso repetitivos podremos darle bases más sólidas a semejante opinión.
Al principio controlamos a la hija de Odin, una joven de armas tomar (literalmente) llamada
Gwendolyn, unas violentas circunstancias la llevarán a tomar un camino bélico en pro de desvelar y resolver un futuro apocalíptico que se cierne sobre su mundo. Pero en la medida que vamos avanzando encarnaremos a otros personajes que complementan un universo tan largo como variado.
El diseño de estos personajes necesariamente hace recordar a los de Valkyrie Profile pero no a los de la segunda parte aparecida en PS2 sino a los de la precuela en PSX o a su reciente remake en PSP, se parte de una estética tipo dibujo animado pero en un estilo tan sencillo como todo lo que rodea a este juego.
Pero es ahí donde Odin Sphere llega para desmentirnos y demostrar como algo genial se puede producir a partir de fundamentos en apariencia limitados, lo primero es señalar la
enorme cantidad de personajes que se dan cita en el juego, un listado impresionante con personajes completamente diferenciados y que van apareciendo de manera incesante a lo largo del juego.
La lista es amplia y sigue llenándose por cada nivel que pasemos contado a manera de capítulos de un extenso libro, cada personaje cuenta con una personalidad de lo más variopinta y eso se hace notar en sus diseños.
A pesar de ser personajes caricaturizados la primera sorpresa nos la llevamos cuando vemos su
gran tamaño ya que resultan mucho más grandes que los vistos en series como Disgaea, Eternal Sonata o Atelier, la apariencia de Odin es llamativa y muestra unas dimensiones que hablan a las claras de las proporciones que los diseñadores se han propuesto, pero eso apenas será el abrebocas, ya verás el tamaño descomunal de algunos de los jefes finales (atención a un dragón de lo más impactante, y eso será apenas al principio).
Los escenarios no solamente son pequeños sino que son “circulares”, un efecto realmente poco utilizado en videojuegos pero que aquí demuestra su efectividad, es de lo más curioso y a la vez tan sencillo que sorprende como otros juegos del género no han apelado a algo así.
La mejor manera para definir este efecto la encontramos curiosamente en los dibujos animados de antaño, ¿quién no recuerda a los famosos cavernícolas de Hana-Barbera?, cuando se desplazaban en su “tronco móvil” bastaba con mirar hacia el escenario y pronto descubríamos que eran los mismos objetos que se repetían una y otra vez sin cesar.
Esta técnica incluso se llegó a utilizar en la películas antiguas donde los actores aparentemente conducían su coche sobre un fondo que se enrollaba y desenrollaba continuamente, si cualquiera reparaba en ello unos cuantos segundos podría descubrir como los transmutes eran los mismos.
A pesar de lo primitivo y lo básico de dicho estilo, este resultaba ser altamente efectivo y en el juego lo sigue siendo, incluso
los desarrolladores no se han molestado en lo más mínimo por disimularlo, de hecho esto no hace sino añadirle un encanto especial a esta curiosa aventura.
¿Cómo lo notamos? Casi instantáneamente, bastará con que te encuentres con un enemigo y optes por seguir tu camino, a los pocos segundos lo volverás a ver en frente, simplemente has ido caminando en círculos.
Para avanzar en estos curiosos escenarios concéntricos tendrás que acceder por unos portales que se abren una vez superes a los enemigos del nivel, estas puertas en todo momento serán visibles pero solo podrás ingresar cuando hayas superado la mini misión del nivel.
Como un detalle curioso
en la interacción con algunos personajes nuestras posibles respuestas se bordean con un pincel en un efecto que hace recordar al mítico Okami (obviamente no tan depurado ni variado como en la joya de Capcom y el desaparecido Clover Studios). Es una curiosidad nada más que muy poca incidencia tiene en el juego como tal pero esto es precisamente lo que hace que Odin sphere este lleno de matices que sorprenden en cualquier momento.
Cada capitulo esta subdividido y en un mapa los podemos ver todos, incluso
podemos tomar eventualmente rutas alternativas, aunque un icono en el mapa nos permitirá saber las características de cada zona pues de acuerdo a su color sabremos si ahí nos aguarda una tienda, unos enemigos secundarios o el temible jefe de final de capítulo.
Con todo y lo anterior, los escenarios son de lo más “modestos”, llama la atención como se ha podido recrear tal cantidad de objetos en simples pantallas de scroll lateral, incluso en la parte superior del escenario podemos vislumbrar un pequeño mapa que nos indica perfectamente a cuanta distancia esta nuestro enemigo.
Tan modestos como los escenarios resultan los personajes, sus formas son básicas y si bien cuentan con algún que otro gesto tampoco revelan un enorme detalle en sus facciones, claro que habrá momentos en que se hagan más grandes (en especial en algunos diálogos).
Nuevamente las sorpresas comienzan a aparecer pues al poco tiempo descubrimos una enorme versatilidad en sus animaciones ya que como es de esperar
las hadas y las valkirias pueden saltar y hasta volar por el escenario, además cuentan con poderes de transformación tan atractivos como el de hacerse invisibles o atacar con poderosos hechizos.
Lo mejor es comprobar como semejante cantidad de posibilidades se han conseguido a partir de un apartado gráfico que derrocha sencillez por todos los costados, realmente resulta difícil entender cómo lo han logrado, hay que verlo para creerlo.
Eventualmente nos encontraremos con algunos videos (muy básicos) aunque la mayoría de la historia será tratada a manera de narración donde nuestros personajes interactuarán con todo lo que se encuentren y si bien hay subtítulos permanentes nos encontraremos con ingentes cantidades de diálogos con la respectiva voz en el doblaje, de modo que la sensación de estar ante un dibujo animado se logra a la postre.
Este no es un juego estático y el dinamismo se nota todo el tiempo, es así como presenciaremos un constante devenir de interacción entre todos y cada uno de los personajes, aún en los combates la cuidada estética tiene lugar a partir de una interacción muy atractiva con los elementos del entorno cuando aplicamos nuestras habilidades.
Por citar un ejemplo, podemos hacer uso de una evocación de viento, en ese momento se formará un remolino que afectará a todo lo que se encuentre (incluso a nosotros mismos). Resulta muy llamativo observar como los objetos y enemigos en el escenario tienen que cuidarse de magias lanzadas a lo lejos, aunque por supuesto que ellos también tendrán lo suyo, de modo que la pantalla se verá inundada por hechizos y habilidades de gran colorido.
Estamos ante un apartado gráfico que se sale pero no por su espectacularidad sino por su humildad, modestia que no debe confundirse con baja calidad ni mucho menos ya que cualquier limitación se ve compensada con impresionantes sorpresas durante los combates o la interacción con los personajes, ver para creerlo.
SONIDO - Odin Sphere -
Un RPG que se respete cuenta con un buen apartado sonoro y Odin Sphere no podía ser la excepción, se nota el sobrado talento de
Hitoshi Sakimoto, compositor que hasta hace poco apoyará los juegos de Square Enix y que ahora fundará su propia compañía, la banda sonora es magistral y se constituye en la mejor motivación para adentrarnos en esta aventura.
La melodía combina una suerte de tonos épicos y dramáticos que le sientan muy bien a una historia de estas características, lo mejor es comprobar como va cambiando conforme los acontecimientos tienen lugar, lo mejor es comprobar como en ningún momento se hace monótona o repetitiva.
En buena medida la clave viene dada gracias a los reducidos escenarios donde transcurre cada misión; el juego va cambiando constantemente de modo que la música también varia de acuerdo a donde lleguemos así que a menos que nos quedemos luchando mucho tiempo contra un enemigo en el mismo nivel difícilmente sentiremos a la música como repetitiva.
Puede que el juego tenga una apariencia demasiado clásica y convencional (repito, solo “apariencia”) pero ya en los diálogos se empieza a notar las diferencias y es que salvo contadas ocasiones todo el tiempo podremos escucharlos, incluso tenemos la opción de oírlos en ingles o en japonés, en ambos casos el doblaje es excelente y muy bien sincronizado, aunque por supuesto se echa en falta el español así fuera como una opción en los subtítulos (máxime en una historia tan rica en elementos como la que esta nos ofrece.
La interpretación es muy buena, además y por una vez no se ha dotado a los personajes con timbres de voz demasiado “infantiles” que no llegan a compaginar ni con el personaje ni con la trama, este es un factor que ha sido muy cuidado en este juego.
En cuanto a la carpeta de sonidos y efectos Fx esta es cumplidora sin llegar a ser demasiado generosa, algunos sonidos se repiten con demasiada frecuencia aunque otros llegan a ser sorprendentes pues en casos como las invocaciones se ha apelado a unos efectos sonoros muy llamativos.
Algo que deja una muy buena impresión es la manera como se han articulado algunos sonidos a lo largo del escenario, por ejemplo si vamos caminando con cualquiera de nuestros personajes y escuchamos un pequeño sonido es posible que logremos activar un ítem oculto en el lugar (no resulta difícil pues un completo tutorial nos informará sobre cómo hacerlo).
En síntesis un apartado sonoro muy agradable al oído y con unas composiciones avaladas por un genio en el terreno, buena calidad interpretativa y unos efectos adicionales de lo más novedosos constituyen las grandes bazas sonoras de este juego.