GRÁFICOS - Mercury Meltdown -
Mercury ha optado por utilizar una técnica Cell Shading que no resulta ni mucho menos sorprendente en PS2, nos revela unos escenarios bastante coloridos y un sin fin de estructuras y diseños llamativos sin llegar a ser atractivos como tal.
Posiblemente en la portátil este apartado gráfico obtenga un mejor balance, pero en PS2
el resultado que ofrece es algo irregular y es que si un estilo ha marcado época en esta consola es la utilización del Cell Shading, a la fecha contamos con decenas de exponentes cuyo resultado es de lejos mucho más logrado que el que veremos en Mercury.
Eso sí,
hay que ponderar el excelente trabajo que se ha conseguido en lo que refiere a la física de los elementos, tal parece que han contado con la asesoría directa de físicos pues es una verdadera gozada observar la manera como la circunferencia se moldea conforme las características del terreno.
El mercurio es un elemento muy maleable que reacciona rápidamente ante cualquier impacto dividiéndose en fragmentos que conservan las características físicas del original pero evidentemente son de menor tamaño; de hecho “jugar” con mercurio real resulta divertido de no ser porque es una sustancia altamente peligrosa así que ni por un segundo se te vaya a ocurrir romper el termómetro de la casa para comprobarlo. Para ello cuentas con este título que realmente emula a la perfección las condiciones físicas del elemento.
Otra característica en el mercurio es que se trata de un elemento muy pesado (así no lo parezca) y en ese sentido la física también ha sido respetada en este juego, ya lo verás cuando la desplaces en los diferentes escenarios.
En el aspecto gráfico este juego apela a lo mismo que veremos en la portátil salvo
una mejor implementación de la cámara que podremos controlar con el pad analógico de la consola; esto nos ofrece una mayor visualización del terreno, desafortunadamente por momentos el movimiento del Pad resulta muy rápido haciendo que perdamos el rumbo de la circunferencia de mercurio.
Los escenarios son muy variados entre sí, cuando hablamos de más de 200 esparcidos a lo largo del juego no estamos exagerando y es que todos son bastante variados.
Aunque la paleta de colores es muy amplia lo cierto es que por lo general en PS2 estamos acostumbrados a un desarrollo gráfico mucho más rico en elementos y texturas; esto a la larga termina por hacernos sentir ante un juego gráficamente discreto (insisto en que PSP a la larga ofrece un mayor balance contando casi con lo “mismo”).
Básicamente los escenarios están constituidos por los siguientes “personajes” (por lo menos así los denominan en el juego); nosotros seremos una circunferencia de Mercurio ubicada en un laboratorio, en el menú del juego aparecerán indicadas una enorme cantidad de niveles (simbolizadas con tubos de ensayo) a los que deberemos acceder y superar obteniendo unas determinadas marcas.
Los escenarios están compuestos por plataformas geométricas sin mayor detalle y muy pocas texturas que no obstante logran cumplir con su cometido que no es otro sino el de proponerlos que las recorramos en toda su extensión cual laberinto.
No obstante hay que destacar que algunos de los niveles contemplan tantos trazados geométricos que son dignas de un trabajo de arquitectura, ya quisiéramos ver esas estructuras en un edificio.
En cada laberinto hay diferentes elementos entre los que destacan como no los obstáculos, entre ellos vale la pena referir unos “instrumentos” que se encargan de darle tonalidades distintas a la circunferencia de mercurio.
Incluso
contaremos con unos “enemigos” que intentan disminuir la masa de mercurio, bueno, enemigos es un decir, pues
se tratan de formas cúbicas con un dibujo de cara enojada que nos persiguen por el tablero.
También hay unos “amigos”, incluso uno de ellos se llama Stan y que no es sino otro cubo con una carita feliz que responde ante nuestras acciones dirigiéndose hacia el lado opuesto. Finalmente el otro personaje es un cubo con una carita “perezosa” que se mueve conforme lo empujamos.
El diseño de estos “personajes” es escandalosamente simple aunque efectivo entendiendo las pretensiones de este juego, con decirte que los cubos que nos perseguían en el veterano Super Mario 64 cuentan con mucho más elaboración que estos, si de comparar los diseños se tratará mejor sería si los referiríamos con los cubos que aparecen en super Mario Word (hasta estos tendrían más detalle).
En definitiva estamos ante un juego que no le va a plantear la más mínima exigencia gráfica a la consola pero que no obstante cumple con su pretensión básica; de todos modos cuando en PS2 contamos con títulos como Super Monkey Ball no podemos menos que esperar un desarrollo que explotara mejor su potencial.
Con todo, el apartado gráfico logra su objetivo que es representar decenas de niveles con sus variantes,
indudablemente los seguidores del género lo hallarán bastante a su gusto (al fin y al cabo eso es lo que les interesa a los desarrolladores).
SONIDO - Mercury Meltdown -
Si en el apartado gráfico Mercury Meltdown resulta discreto, en el sonoro prácticamente no queda otro sino referir que es mediocre, una carpeta de efectos y música absolutamente limitada donde apenas algunos sonidos se dejarán escuchar a lo largo del juego.
La música general mantiene una estética que bien podríamos clasificar dentro del género electrónico, cada nivel plantea unas sutiles variaciones que a la larga terminan por cumplir con su propósito.
De todos modos este juego requiere un alto nivel de concentración así que la música no debe ser un distractor, en este sentido los desarrolladores la han tenido clara y si bien escuchamos sonidos en ningún momento llegan a hacerse cansinos, su nivel es lo bastante bajo como para no molestar en ningún momento (además de que lo podemos configurar aún menos “perturbador” si lo queremos).
La escasez es aún más palpable en lo que tiene que ver con los efectos Fx, en ese aspecto es criticables que personajes como “Stan” no cuenten con ninguna expresión, realmente hay que apelar muchísimo a la imaginación para hacernos a la idea de que es un “amigo muy especial” (La expresión no es del redactor, conste que así lo refieren los desarrolladores del juego dentro del tutorial).
Un apartado sonoro con muy pocos elementos aún como para criticarlo, no obstante podemos referir como un aspecto positivo que el juego viene correctamente subtitulado.
Otro aspecto menor pero que aquí cuenta es que cuando nuestra circunferencia cae al abismo emite un sonido ligero pero bastante gracioso, mucho mejor que en otros juegos del estilo (es espantoso escuchar el “grito desesperado” que emite el personaje de Monkey Ball, por citar un ejemplo).