INTRODUCCIÓN - Shrek Smash and Crash Racing -
A las puertas del inminente lanzamiento de la tercera película del ogro más querido del cine, Activision y Dreamwork studios nos ofrecen un nuevo título protagonizado por todos los personajes de ese genial y mágico universo.
Aunque su argumento no tendrá nada que ver con la película ya que en
esta ocasión los desarrolladores le han apuntado a un género de sobra conocido: las carreras alocadas.
Es así como la Ciénaga, el mundo de muy, muy lejano o la misma fabrica del hada madrina se convertirán en los escenarios de las más trepidantes carreras donde nuestros amigos dejarán todo el empeño para ser los primeros en llegar a la codiciada meta.
Dadme una varita mágica y yo te daré una carrera
Bueno, eso en esencia es lo que le ha ocurrido al popular asno de las aventuras más taquilleras de las animaciones digitales, el inseparable y leal amigo de Shrek se ha encontrado por “casualidad” con la varita del hada madrina y se dispone a pasar un muy buen rato con la misma.
Vale, no es el argumento más depurado del mundo, pero es un buen pretexto para iniciar con una alocada carrera a través del mágico reino de los cuentos infantiles según Dreamwork.
Gracias a la varita, el asno (en algunas regiones se identifica más como “burro”) convertirá a algunos personajes en los vehículos ideales para protagonizar las carreras, o en casos como el de su pareja dragón reducirá ostensiblemente su tamaño para que burro pueda manejarla montado en su lomo cual si fuera un avión de combate.
Como resultado obtenemos un típico clon de la jugabilidad impuesta por el conocido Mario Kart solo que con los personajes de Shrek como protagonistas del mismo, un título que por su mismo concepto resulta claro que se dirige a los más pequeños y a los fanáticos tanto del género como de estos emblemáticos personajes.
Pero más allá de las anteriores consideraciones, vale la pena reseñar que estamos ante el que es probablemente el mejor título de Shrek que ha salido hasta la fecha, situación que lamentablemente tampoco es que reporte mayor cosa.
El éxito que ha tenido el ogro en el cine casi es inversamente proporcional al que ha tenido en el mundo de los videojuegos; con unos récords impresionantes en las taquillas para cada una de sus dos partes (y no dudamos que la tercera la emule) no era de extrañar que la licencia se aprovechase con una buena hornada de títulos para las plataformas caseras y portátiles.
De hecho, en su momento la primera consola de Microsoft se hizo a la exclusividad del primer título inspirado en la película, se trataba de una aventura tipo plataforma que ya dejaba ver la calidad técnica de xbox pero que estuvo muy por debajo de lo que se podría esperar; un juego que finalmente paso sin pena ni gloria a través del catálogo de la consola.
Otra buena cantidad de títulos han llegado aunque la mayoría han optado por apostarle a un género distinto a los tradicionales para estos casos, es decir que lejos de representar una historia paralela, Shrek y sus amigos han protagonizados juegos estilo Party o emuladores deportivos.
En su mayoría han tenido una buena acogida, algo que, en buena medida podemos, atribuir al éxito de las películas, no han sido juegos malos del todo pero a la larga se terminan por olvidar rápidamente.
Este posiblemente sea el mismo destino que le espere al juego que nos ocupa y es que a pesar de unas interesantes bondades
el hecho de no aportar prácticamente ningún concepto original hará que pase como un título atractivo pero sin apenas nada interesante para recordar.
Paradójicamente los títulos inspirados en Shrek obtienen buenos comentarios en aspectos tales como los gráficos, los sonidos y la jugabilidad, por supuesto con lo anterior es lógico que reporten diversión.
Pero fallan escandalosamente en el terreno de la originalidad y es que si bien le aportan a un género que tiende a apelar a los mismos esquemas (casi siempre se optan por las plataformas) su propuesto no alcanza a plantarle cara a las grandes referencias ubicadas en el género.
Por otra parte, el género al que le apunta tiene muchísimos representantes, entre los cuales Mario Kart ha brillado con luz propia desde los tiempos de Snes (aunque fue en nintendo 64 donde se desmarco colosalmente) y difícilmente otro puede disputarle el título; de hecho la mayor revolución jugable que ha tenido este género en los últimos tiempos fue precisamente con la incorporación de un copiloto vista en Mario kart para gamecube.
Shrek Smash es divertido y notable a nivel jugable pero no vamos a encontrar nada nuevo ni significativo en su jugabilidad más allá de algunos elementos que pueden determinar su adquisición, al fin y al cabo en PS2 no contamos con Mario Kart y los demás juegos del género existentes para esta consola (por ejemplo Pac Man Word o el olvidable Star Wars Racing) resultan menos divertidos que este, así que como alternativa para PS2 puede resultar viable (además, su reducido precio resulta muy tentador).