GRÁFICOS - Ghost Rider -
Estamos ante un apartado bastante cumplidor muy en la línea de los más recientes videojuegos en PS2, se ha optado por el sistema Renderware para optimizar los gráficos y la primera impresión que deja es bastante buena.
Los escenarios son bastante pequeños pero cuentan con un buen nivel de acabado y detalle, una perspectiva bastante gótica y surrealista que recrea unos entornos de tipo dantesco que le sientan la mar de bien a la ambientación general del juego.
Haciendo evocación a tiempos pasados (bien pasados por demás), su estética nos hace recordar a un mítico pero muy olvidado videojuego llamado
Akuji para PSX, un plataforma que apelaba a entornos similares (obviamente con las limitaciones gráficas de los 32 bits) pero que impactaba bastante en aquel entonces (ojala y algún día veamos una secuela de dicho título, algo casi imposible para nuestro pesar, bueno, para los que recordamos con cariño ese antiguo juego).
Contamos con algunos videos que ilustran los diferentes acontecimientos del juego,
la mayoría están desarrollados con viñetas al estilo de lo visto en las entregas de Max Payne y si bien no se utilizan los actores del filme quizás resulte mas meritorio su elaboración ya que ha partido de los mismísimos comics originales, con lo que este apartado de viñetas se convertirá en objeto de culto para los coleccionistas.
Los escenarios son oscuros y siniestros (muy oscuros en los niveles en la motocicleta a propósito); pero cuentan con esa ambientación infernal que le cae de perlas, en cualquier momento vemos pilares ardiendo y engendros infernales a diestra y siniestra.
Gracias al tamaño de los escenarios la cámara no contará con mayores inconvenientes en su ajuste dejándonos raras veces vendidos ante los rivales, algo que se agradece sobretodo cuando estamos rodeados por decenas de los mismos.
Eso sí
para ser tan pequeños no se compadece la poca interactividad con los mismos, poco podemos hacer con los escasos objetos distribuidos en los escenarios y con apenas algunos pasadizos o columnas que se pueden derrumbar con nuestra fuerza la interacción es casi nula.
Los enemigos serán la constante en todos los niveles, hay una enorme cantidad esparcidos en cada nivel, de hecho la dinámica tiende a ser la misma en el desarrollo de la aventura: das tres pasos, te interrumpe una pequeña animación que muestra a los monstruos saliendo de las grutas y enseguida comenzamos a repartir mamporros.
El diseño de los monstruos es bien logrado aunque acusan una reiteración y el famoso efecto “clon”, su patrón de movimiento es bueno aunque a la hora de atacar acusan una inteligencia artificial poco depurada donde casi mientras uno ataca los demás esperan a por su turno.
Llaman la atención los “jefes” de final de nivel, sus diseños son más góticos todavía y cuentan con rutinas de combate definidas; son realmente atractivos aunque lastimosamente terminan siendo pocos.
Nuestro personaje cuenta con un muy buen diseño y elaboración (la cabeza flameante es toda una gozada); aunque no hay mayor detalle en su cadavérico rostro tampoco es que un juego de este estilo lo requiera; puesto a pedir hemos detectado un cierto desplazamiento lento mientras avanza por los cortos niveles, eso sí a la hora de pelear su movimiento es vertiginoso.
Este es uno de los apartados más atractivos del juego y es que ver como ajusta diferentes combos resulta enganchante, el motorista apela a movimientos acrobáticos que solo dante puede superar y cuenta con algunas rutinas particulares con as que disfrutaremos mucho en especial durante las primeras horas de juego.
También encontraremos un movimiento descaradamente copiado de God of War, cuando logramos propinarle un buen golpe al rival este queda muy débil y a su lado aparece un icono mostrándonos que debemos rápidamente oprimir el botón círculo, como resultado aparecerá una animación donde nuestro héroe acaba rápidamente con su rival.
La animación no es tan variada ni tan sangrienta como la del juego de Kratos pero tiene lo suyo, desafortunadamente la formula se maneja de manera tan reiterativa que termina por aburrirnos.
Los niveles con la motocicleta son los que se llevan la peor valoración en es aspecto gráfico (aunque a nivel jugable lo compensan con creces); son escenarios repetitivos y con muy pocos detalles; de hecho, con excepción del motorista los demás enemigos parecen una masa de polígonos que nos atacan, no obstante su ritmo vertiginoso y sensación de velocidad esta bien logrado.
En líneas generales nos encontramos ante un apartado gráfico que sin llegar a sorprender en ningún momento resulta cumplidor, a la larga termina por ser repetitivo pero hay que reconocer que la jugabilidad termina por salvar sus deficiencias, no obstante hablaremos de ese apartado posteriormente.
SONIDO - Ghost Rider -
La banda sonora apela a tonadas tipo rock que le sientan muy bien a la ambientación surrealista y dantesca que le brindan a cada uno de sus diferentes niveles y aunque no hay mayor variación entre uno y otro en líneas generales logra realizar un buen acompañamiento.
La música es agradable sobretodo si la valoramos en proporción al esquema de la historia, aunque se echa en falta la incorporación de más ritmos, como curiosidad vale la pena mencionar que algunas de sus melodías resultan algo similares a las escuchadas en el juego Oddworld Stranger en Xbox.
Los efectos y sonidos Fx son cumplidores y contamos con un buen catalogo de los mismos, llama la atención los efectos asociados al particular “látigo” del fantasma así como al de sus armas, así mismo algunos gemidos de los monstruos, ninguno es como para lanzar cohetes pero cumplen con su cometido.
Evidentemente en un juego como este no van a abundar los diálogos intensos ni las situaciones que pongan en exigencia las capacidades histriónicas de los dobladores, pero hay que reconocer que estos elementos están bien articulados ayudándole muchísimo a la ambientación y clima que se recrea en cada uno de los niveles.
Más allá de las clásicas “invocaciones” de poder del motorista fantasma pocas más voces vamos a escuchar a lo largo del desarrollo de su historia, aunque nuevamente debemos recriminar el hecho de que la versión NTSC no cuente con un doblaje o un subtitulado al idioma español dejando a los usuarios latinos sin esta posibilidad (¿Cuándo se darán cuenta de su existencia?).
No es un apartado sonoro que despunte, ni siquiera los fanáticos del comics sentirán una evocación importante en este aspecto, cumple pero poco más y aunque no se siente como algo hecho con prisas (dadas las características del título) tampoco pasará a la historia, es un factor en su justa medida.